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CARTA DE ADHESIÓN Y SALUDO EN LA APERTURA DEL AÑO JUBILAR Jesús Mª Lecea, Sch. P., Superior General |
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Apertura del Año Jubilar Calasancio en Peralta de la Sal, 14 de enero de 2007
¡Saludos en Cristo Jesús, nuestro gozo y salvación!
Queridos todos en el Señor:
En agosto de 2005, en carta circular, anunciábamos a todos los religiosos escolapios, educadores y colaboradores la celebración. en este año de 2007, de los 450 años del nacimiento de San José de Calasanz, fundador de la Orden de las Escuelas Pías y celeste Patrón universal de las Escuelas Populares y Cristianas.
Hoy, con esta celebración se abre oficialmente en Peralta de la Sal, patria del Santo, el Año Jubilar Calasancio, declarado como tal por el Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, al cual se unen las Iglesias diocesanas de Aragón y la Orden de las Escuelas Pías. Motivos de calendario me impiden estar presente en este Acto, pero no quiero dejar pasar la ocasión de haceros llegar unas sencillas letras de adhesión y saludo.
Dirijo mi atención. en primer lugar, a Su Excelencia Reverendísima Don Manuel Monteiro de Castro, nuncio de Su Santidad en España, a los Srs. Arzobispo y Obispos concelebrantes, con especial estima a D. Alfonso Milián, tan cercano siempre a las Escuelas Pías. En el saludo expreso mi comunión y la de toda la Orden con los pastores de la Iglesia en quienes reconocemos "a los principales intérpretes de la voluntad de Cristo, como lo hizo nuestro Santo Padre aun en los trances más comprometidos" (C.79). Saludo a todos los escolapios presentes en la celebración y con singular afecto a la Comunidad de Peralta y en ella a la Provincia de Aragón, por ser la referencia más inmediata de todas las celebraciones y actos que se concentrarán durante este año en Peralta de la Sal. Será un "peso añadido"sobre la Comunidad y la Provincia, pero tengo total confianza en su capacidad de acogida y atención, amplia y largamente probada. Desde ahora mi sincero agradecimiento en nombre de toda la Orden.
Saludo igualmente a todos los amigos, educadores y colaboradores de las Escuelas Pías que habéis llegado hasta aquí para alegraros con nosotros y así dar gracias a Dios por el don de José de Calasanz.
En Peralta de la Sal, en el lejano 1557, se unieron la Historia y la Gracia. Aquí nació José de Calasanz y aquí recibió las aguas del Bautismo, dando origen a un itinerario portentoso que culminó en Roma, donde Calasanz encontró "mejor manera de servir a Dios". De algo tan sencillo y cotidiano, como es el nacer, crecer en la fe, ser acompañado por la propia familia, aventurarse en la vida, contemplamos hoy el fruto de un maravilloso ejemplo de santidad.
Dios, que guió a Calasanz e hizo de él un perfecto seguidor de su Hijo Jesús, siempre obediente a la voz interior del Espíritu Santo, nos ayude a conseguir nuevos frutos de santidad educativa que Él puso en su persona para utilidad de la Sociedad y de la Iglesia, sobre todo en su parte más tierna y frágil Y al mismo tiempo tan prometedora, de los niños y de los jóvenes, pero sobre todo "para gloria de Dios".
Deseo sinceramente que el Año Jubilar Calasancio sea ocasión para añadir impulso y vitalidad a la Orden de las Escuelas Pías; para crecer en la fe, la esperanza y la caridad a cuantos se acerquen a este Santuario calasancio; para suscitar el deseo de seguir a Jesús en los niños y jóvenes que por aquí pasen; para confortar y sostener a las familias que vengan a ganar el jubileo o simplemente a rezar en la cuna del santo educador, Calasanz.
Que el Señor conceda a todos vivir la gratuidad de este año de gracia, como un empezar de nuevo, en el que todo queda renovado; en donde el gozo del perdón acerca al otro y, sobre todo, acerca a Dios.
El júbilo de este Año, se hace también oración al Dueño de la mies, para que envíe obreros a su mies, pues son muchos los niños y jóvenes de nuestro mundo actual que necesitan quien les reparta "el pan de la Piedad y las Letras".
Al "amparo" maternal de María, que los escolapios invocamos con el familiar título de Reina de las Escuelas Pías, encomiendo este Año Jubilar Calasancio para que ella sea también luminosa estrella en el caminar humano.
En comunión espiritual y fraterna con todos los presentes os expreso mi estima y agradecimiento con un saludo afectuoso en Cristo Jesús.
Roma, 7 de enero de 2007, Festividad del Bautismo del Señor.
Jesús Mª Lecea, Sch. P.
Superior General |