-
Para
ver bien con el corazón es necesario que te veas a ti mismo
tal y como eres, limitado, sí, pero con un universo de posibilidades
infinitas
que te llaman a crecer.
-
¡Reconstruyamos desde dentro este puzzle en el que vivimos!
-
Y el río,
lleno de agua a punto de introducirse en el Océano inmenso, le dijo
a la humilde fuente de donde nació: ¡Gracias!
-
Los
grandes dictadores son personas inseguras que “necesitan”
sentir que todo lo controlan. Pero la realidad no les da la razón.
-
Todo
está lleno de tu luz,
Señor, si al menos puedo buscarla.
-
El
camino ya es la meta
aunque nunca llegue a alcanzarla.
-
Mírate al
espejo y di: “ese que ves ahí no es realmente yo sino una imagen
de mi yo”. Tú eres mucho más grande,
más hermoso y mejor que tu propia imagen.
-
No
maldigas nada.
Bendícelo todo, es decir, busca la bondad que se encuentra
absolutamente en todo y todos.
-
Lo
importante de la vela es el fuego que da luz y calor. Precisamente
por eso, acaba finalmente desapareciendo. Mi vida o es amor (fuego)
o no es nada. Aunque el amor (fuego) me
vaya consumiendo.
-
Da más
satisfacción el perdón que el rencor. ¡Pues a perdonar!
-
Nunca
supe cuánto valía hasta que alguien me lo dijo amándome sin
condiciones.
-
Las tres
palabras imprescindibles para ser de verdad humanos:
gracias, perdóname, sí.
-
¡Báñate
en ese océano de luz que te habita por dentro!
-
La
verdadera libertad
está en proporción directa con nuestra capacidad de amar hasta que
duela.
-
Más allá
de los parámetros de ancho, largo y alto importa descubrir “lo
profundo”. Y eso está dentro de ti.
-
Falta
de visión:
“Cuando viniste no te reconocí. Cuando te marchaste te eché menos”.
-
Para el
insatisfecho todo es poco o nada. Para la persona feliz nada
o
poco es más que suficiente. Lo es todo.
-
No le
pidas a la vida cosas imposibles. Dale a la vida lo que sí está a tu
alcance: comparte tu amor.
-
Hay
muchos viejos que tendrían que ser todavía niños. No quisieron
pasar por la juventud, era demasiado duro... ¡y así les ha ido!
-
Aquel
mercader acabó totalmente desolado. Nadie
quiso venderle los “sueños” que él compraba.
-
¿Qué es
el amor? Es como una bombilla repleta de luz incontenible.
No hay resquicio para la oscuridad cuando se ama.
-
“Dinos
algo sobre la vida”, le preguntaron al sabio. Y él respondió:
“amar
es vivir”.
-
“Estoy
vivo –se decía para sus adentros el loco- hoy he contemplado cómo el
sol se escondía tras mi colina y he sentido el cosquilleo de
Alguien más grande que yo habitándome”.
-
Compararse con los demás es devaluarse.
La única comparación que me construye es la de
mi yo actual con el yo de mis capacidades ilimitadas.
-
Los
hombres son seres tan débiles y frágiles que aunque posean todo el
oro del mundo, si les falta amor, mueren
antes de tiempo.
-
Le
preguntaron a una religiosa muy alegre: “Y tú ¿por qué has hecho
esta opción?” Y ella respondió: “Por Jesús.
Él me tocó el corazón y me lo dejó sangrando de puro amor”.
-
La
persona más feliz es la que puede vivir con la menor cantidad
posible de cosas. Y todos nosotros, sin
excepción, somos candidatos a esta felicidad suprema.
-
Sé esa
clase de persona que nunca anida ira ni resentimiento: airea
totalmente tu espíritu ante el Señor y ríete de ti mismo y hasta
de tu sombra.
-
La única
misión en la vida es devolver la salud al ojo del corazón que
nos permite ver a Dios. (San Agustín)
-
Pierdes
el tiempo: mientras protestas contra todo lo que a tu alrededor está
mal según tus criterios, nada cambia...
¡Vivimos sólo una vez!
-
Lo
mejor de ti mismo está dentro.
No lo
busques fuera, que te cansarás y te agobiarás y te perderás “la
vida”.
-
La noche
está salpicada de estrelles; son como centinelas que anuncian
la aurora. ¡Siempre hay una aurora!
-
El viaje
más largo es el de la unificación interior de la persona hasta que,
simplificada, aprenda a ser pura
transparencia de Dios.
-
El
interior del hombre es como un espejo llamado a
reflejar la gloria de su Creador.
-
La
auténtica creatividad humana no nace de una imaginación
calenturienta al margen de la realidad. Por el contrario, la
creatividad humana (que humaniza) nace en diálogo con lo real,
para llevarlo a algo siempre más bello y más perfecto.
-
¡Vive
hoy antes de que mañana sea demasiado tarde!
-
Mucha
gente, sí, pero ¡qué pocas personas!
-
Felices
los que viven esto: “Basta el amor en la mesa de los pobres”
-
¡Equivócate! El principio de la vida
comienza cuando uno sabe que se ha equivocado.
-
Hay
muchos vivos que NO VIVEN.
-
Mira al
cielo... Entre tantas estrellas hay una que
es la tuya.
-
Un
pensamiento: hay que amar al prójimo. Un sentimiento: ¡Qué lindo es
quererte! Un acontecimiento: ¡Te quiero!
-
Vivir es
una fiesta. No importa que la prensa no se acuerde de mí.
-
Serás
feliz cuando pierdas el miedo a dar sin
recibir.
-
¡Qué
suerte haber nacido y estar vivo para contarlo!
-
Hoy
comienzo de nuevo.
-
Tú que
siempre apuntas a la herida, ¿por qué no la curas?
-
¿Dios?
¡No!. Hablemos de ti, de mí... veremos cómo, sin darnos cuenta,
descubrimos a Dios en medio. ¡El Dios vivo!
-
No te
engañes. La bombilla es importante. Pero lo
que tú necesitas es la luz.
-
Conocer
la verdad es buscarla.
-
El
temor y el amor son irreconciliables.
-
Mientras sigas comparándote
con los demás, no llegarás a ser tú mismo.
-
No creas
en lo que crees sino vívelo.
-
Está
todo por hacer.
-
No
apagues la mecha vacilante. Acaríciala con
tus manos.
-
No te
avergüences de nada de lo que has hecho o vivido. Delante de Dios
todo está lleno de luz, lleno de su gracia.
-
El
miedo es un extraño a quien has dejado entrar
y te está haciendo la pascua. ¡Sácalo fuera enseguida! Dios te
quiere libre de todo temor.
-
Soñamos
tener la simplicidad de los niños... pero no la vivimos.
Somos tan cobardes...
-
Le
preguntaron al Maestro acerca de Dios. El Maestro permaneció en
silencio... Y entonces los discípulos oyeron cómo Dios mismo les
hablaba directamente al corazón.
-
La
estrella de David, La cruz salvadora, la media luna...
Símbolos para aproximarnos al mismo Dios. Pero solamente lo
encontraremos si descubrimos que los tres símbolos se sostienen en
el amor y nos conducen hacia el amor.
-
Aprende
del paracaidista: déjate impregnar de lo imprevisto, anclado
sólo en la fe, volando en el espacio inmenso del amor.
-
No sé
dónde, pero hay un tesoro muy cerca. No lo busques fuera.
Está dentro de ti.
-
El
mapa
te señala el camino, pero eres tú quien debe recorrerlo.
-
La madre
abrazaba a su hijito con una alegría indescriptible... Éste
era la extensión perfectamente acabada de su
propio corazón.
-
Y el
payaso se quitó la máscara
y descubrió que él era mucho más alegre que “el payaso” que
acababa de representar.
-
La
verdadera amistad toca el corazón del amigo
y pone en él las raíces de la libertad.
-
Nada
hay más bello que el amor.
Dios es la Suprema Belleza de donde nace todo amor.
-
Dile
al que busca que no se canse de buscar...
Y para ello particípale humildemente tus hallazgos y
descubrimientos.
-
Todos
necesitamos el espíritu de Abraham para comenzar, el espíritu de
Moisés para caminar y el espíritu de Jesús
para amar y ser amados.
-
No fue
Cristóbal Colón quien “descubrió” América, puesto que los
nativos de aquella región ya la habían descubierto muchísimo antes.
Pero en el descubrimiento de tu verdadero “yo” no
habrá nadie que te anteceda. Imposible.
-
El
discípulo le dijo al Maestro:
- Maestro, cuando las personas a quienes amo toman decisiones
contrarias a las que yo tomaría me siento tremendamente frustrado,
lleno de tristeza.
Entonces el Maestro le respondió:
- ¿Por qué te empeñas en vivir la vida de los demás?
- Sí, pero yo sufro porque los amo, respondió el discípulo.
Y el maestro respondió nuevamente:
- Si de verdad los amaras ya habrías
aniquilado tu programación acerca de ellos, el resultado sería la
alegría de verlos ser lo que ellos quieren ser.
-
No hay
experiencia más trascendental en esta tierra que la de saberse y
sentirse amado y dar generosamente la vida por los demás.
-
Y ahora
que el hombre ha llegado a Marte, tendrá que empezar a llegar a
su corazón... el viaje más largo.
-
Mírate,
contempla con claridad lo que realmente eres, admítelo,
ámalo... y, como si de un bello amanecer se tratara,
comenzarás a cambiar.
-
“¿Dónde
estás, Dios mío?, Peguntaba sin cesar el condenado en el
corredor de la muerte, el día previo a su ejecución. El silencio de
Dios rasgó finalmente los tímpanos de su corazón y
sintió un leve murmullo interior que le decía: “estoy aquí,
contigo, acompañándote en tu soledad”. Desde ese preciso momento
su miedo despareció. Al día siguiente murió ejecutado con la
dignidad recobrada de ser hombre.
-
Aprende el duro combate de la soledad
y te habrás vencido a ti mismo, y tus miedos desaparecerán
difuminados por el poder de Dios en ti.
-
Construimos
la realidad con la palabra. Si hablo bien de mi hermano, lo
recreo. Pero si hablo mal de él, lo destruyo. Es interesante ver
que Dios creó este bello mundo con “la Palabra”.
-
Matar el
yo. Sí, pero no para matarlo sino para que de sus cenizas surja
el verdadero YO transfigurado, resucitado.
-
Destellos de verdad
van vagando por el aire como motas de polvo invisible, pero real.
-
Y tú,
Señor, me preguntaste que cómo querría sentirme amado por ti. Y yo
sin decir palabra, recogí una bella foto de una madre pegada a su
niñito, ambos tan felices... y te la enseñé
y te dije: “Señor, así”.
-
La
amistad es un billete para la seguridad vital
que nos da sabernos amados, experiencia necesaria para saber y
decidir amar.
-
Aquel
pájaro se conformaba con un vuelo de corto alcance y siempre
regresaba al mismo lugar. Le faltaba sentido de riesgo... Y es que
había estado tanto tiempo enjaulado...
-
Quien
vive encerrado en sí mismo es como el pasajero de un autobús pasando
por el más bello paisaje del mundo con las ventanillas cerradas a
cal y canto. ¡Se pierde la vida!
-
Quien ha
encontrado un amigo, es que está en el camino del amor porque
amor y amistad beben de la misma fuente. Hasta sus raíces
morfológicas son las mismas.
-
“Maestro,
Qué debo hacer para encontrar la claridad y la lucidez”. Y el
Maestro respondió: “Libérate de tu oscuridad”. Y el discípulo
le preguntó: “¿Y cuál es el camino?” Y el Maestro le dijo: “Reconoce,
abraza y ama tu oscuridad”.
-
Empieza
siempre de nuevo. Dios no ama tu complejo
de culpa, sino tu proceso de crecimiento hacia la luz.
-
El día
en que en lugar de centrarte en tus errores te centres en tu bondad,
comenzarás realmente a crecer y a ver las cosas y las personas como
son, mucho más bellas de lo que ahora puedes apreciar.
-
La
estrategia del “vivo”: hacerlo todo como si fuera a morir
ahora mismo... “¡Carpe diem!”
-
Si en
lugar de estar tenso mientras disparas mirando a la diana,
disfrutases de la maravilla del vuelo de la flecha, seguro que
darías en el blanco. ¡Relájate!
-
Cierra
los ojos, que nada te moleste y escucha el rumor de ángeles
que anunciaron la alegría de tu nacimiento aquel día...
-
No
busque más allá de ti mismo...
donde está tu tesoro, allí está tu corazón.
-
Pasa
desapercibido por la vida.
Disfruta de la libertad de ser tú mismo
-
Pero no
te olvides de que sin ti el mundo carecería de algo que
sólo tú puedes aportar.
-
El
náufrago aprendió la lección. Sólo después vinieron a rescatarlo.
Y su vida fue tan diferente desde entonces...
-
Las tres
palabras esenciales de la vida: gracias,
perdón, amor.
-
Somos
el producto de todos aquellos que nos han amado
y han
creído en nosotros sin condiciones.
-
Hoy
la colina está muy hermosa. Las flores están mustias, el día
está gris y nublado, apenas me quedan víveres.
Pero tengo tanto amor por dentro...
-
Aquel
condenado a muerte, la víspera de su ejecución, pidió un cigarrillo.
Se pasó la noche contemplando la luna y las estrellas. Y cuando lo
ejecutaron ya había calculado todo para que
el sol lo deslumbrara... en aquel preciso instante.
-
Hay gente
que no son personas. Todavía no han roto la
frontera de la infancia a pesar de su edad adulta.
-
Deja
que la vida sea lo que es.
Tratar de
manipularla es lo mismo que asfixiarla.