..

UNA EXPERIENCIA DEL ESPÍRITU, ANCLADA EN LA REALIDAD

Margarita Pedraz, ODN

.

.

Margarita ha sido testigo privilegiado del camino de su instituto durante estas últimas décadas, en las que entre otras cosas ha servido como superiora general. Su palabra nos permite calibrar qué suponen los capítulos en la experiencia de la Compañía de María.

 

En un breve documento enviado a las comunidades del Instituto en el año de preparación del XIV Capítulo General (1997), se nos recordaba que "El Capítulo General –y por ello los capítulos provinciales y locales que están en función del General- es el único tiempo capitular de la Compañía; el único momento en el que las decisiones no son confirmadas por la autoridad personal. El único lugar en el que el sentir común o la votación cierran la etapa de discernimiento... La Superiora General, que mantiene su autoridad durante el Capítulo, es quien preside el Capítulo. Es el signo, la referencia personal, la última responsable de que éste se realice en legitimidad y libertad".

En este marco se explicitaba también la dimensión de experiencia espiritual que supone y entraña para nosotras un Capítulo: "Según nuestras Constituciones, el Capítulo es una experiencia espiritual, una experiencia del Espíritu... Es el Señor y su Reino la razón última de todas las decisiones. Se diría que, como experiencia espiritual, el Capítulo es camino de conversión, de escucha atenta a las mociones interiores, de docilidad, de acogida y disponibilidad.... Una experiencia encarnada, anclada en la realidad, un tiempo en que la vida de cada capitular se hace densa, porque es necesario vivirla desde la profundidad de la experiencia salvadora que dio origen a la Compañía. Sólo desde ahí la Compañía puede ser hoy respuesta en clave de futuro". Realmente, y en medio de toda la debilidad que comporta nuestra condición humana, el Señor nos ha concedido vivir así los últimos capítulos.

El Capítulo es pues cada seis años, en el proceso de la Congregación, un tiempo fuerte de relectura del acontecer salvador de Dios en nuestra historia, de búsqueda en discernimiento de las respuestas válidas a las llamadas que en la realidad, en el contacto "con los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren", Él nos va mostrando. Un tiempo para disponernos como Cuerpo Apostólico a continuar el camino de fidelidad creativa al don recibido en la Iglesia.

Vivimos este tiempo fuerte no como un paréntesis o ruptura con la vida cotidiana, sino como una llamada a contemplar esta misma vida con los ojos del Espíritu desde la perspectiva de la universalidad del Cuerpo Apostólico, de la diversidad de personas, comunidades, culturas... que la constituyen y de las gentes y contextos a los que somos enviadas en cada hoy concreto. Dada la interrelación que mantenemos en el período intercapitular entre las diversas Provincias, a través de asambleas y encuentros de diferente tipo (asamblea general, equipos provinciales, superioras, reuniones de formación, de responsables de proyectos educativos, etc.) y la comunicación e información, la `materia' del Capítulo no es algo ajeno a las hermanas, ni `propio', de algún modo, sólo de las capitulares... Forma parte de la realidad y de los sueños, pasos, resistencias y dificultades de cada día. Las pautas enviadas a las comunidades y a las provincias por la Comisión precapitular según el tema de cada capítulo, permiten interiorizar, rezar esta materia común y realizar aportaciones en orden al más de nuestra misión.

Nuestra experiencia concreta

Los temas y número de participantes de los últimos capítulos generales (CG) celebrados en la Compañía, a partir del capítulo de la relectura de las Constituciones (1979), han sido:

  • XII CG (31.03 - 5.04.1985): "La Compañía de María, un Cuerpo para la misión". Ochenta participantes, incluidas tres hermanas invitadas, representantes de realidades de la Compañía con una presencia pequeña, a las que se les concedió voz y voto: 41 de Europa, 34 de América, 3 de África, 2 de Asia.

  • III CG (23.03 - 20.04.1991): "Memoria del camino recorrido: gérmenes de vida". Setenta y una participantes, incluidas dos invitadas por el mismo criterio y condiciones que en el anterior: 35 de Europa, 31 de América, 3 de África! 2 de Asia.

  • XIV CG (17.03 - 25.04.1997): "La educación, misión de la Compañía, con los laicos, en el umbral del s. XXI ". Setenta y tres participantes: 36 de Europa, 31 de América, 3 de África, 3 de Asia. Fueron invitados diecisiete; laicos y laicas a compartir vida y reflexión durante una semana.

  • XV CG (1- 30.04.2003): "Graci afundante, pasión evangelizadora". Setenta y un participantes: 32 de Europa, 30 de América, 4 de África, 2 de Asia. También fueron invitados quince laicos y laicas durante seis días.

Otros temas han entrado en el proceso capitular motivados por realidades eclesiales (p.ej. revisión de las Constituciones a la luz del nuevo Código de Derecho Canónico... ) o del propio Instituto (reflexión sobre la composición y funciones de los miembros del Gobierno General, revisión de algunos números de las Constituciones, discernimiento sobre la petición de fusión de otro Instituto -a petición de la Superiora General y Equipo a quien corresponde esta decisión-, laicos/as compartiendo misión y espiritualidad...).

La duración aproximada de los Capítulos ha sido de un mes. Todos han tenido lugar en Roma, con la excepción del XIIº que se inició en Burdeos, cuna de nuestra Orden.

El proceso y la dinámica de cada Capítulo, siempre en clima de discernimiento y en discernimiento explícito en el momento de las elecciones de la General y del Equipo, son preparados por el Gobierno General y una comisión formada por capitulares. El tiempo de encuentro para la preparación ha ido siendo cada vez más breve. Esta comisión entrega el plan y la dinámica prevista a una comisión central que nombra el Capítulo y preside la M. General. Hasta ahora, y estamos contentas, la dinámica y conducción de las diferentes etapas y jornadas del Capítulo las lleva esta Comisión a través de una de las hermanas designada para ello, ayudada por las moderadoras, que son nombradas por el Capítulo a propuesta de la Comisión precapitular.

Hemos tenido la suerte (la gracia en cristiano) de que varios de los capítulos han coincidido con aniversarios de acontecimientos fundamentales de nuestra historia: 350 años del nacimiento de la Fundadora (XIII CG), trescientos años de la publicación de la primera Historia de la Orden, cuatrocientos de la gracia fundante recibida por Juana de Lestonnac... Su contenido ha teñido los procesos precapitular y capitular y ha determinado el tipo de documento final, fundamentalmente relectura de la experiencia vivida y provocador de experiencia espiritual para todas. En el precapítulo del 2003, por ejemplo, fuimos invitados religiosas y laicos, a través de unas guías de interiorización a volver a la experiencia de Santa Juana, y a dejarla reflejar en nuestro momento... Uno de los frutos de esta interiorización ha sido el nacimiento de la Red laical Compañía de María.

A modo de balance

Podemos decir que en relación al Capítulo General en la Congregación existe un nivel de satisfacción bueno, de manera particular respecto a la participación de comunidades y provincias en los temas, a la dinámica de discernimiento y en concreto al modo de proceder en las elecciones. Las líneas marcadas por el Capítulo se recogen en los Proyectos apostólicos de Provincia teniendo en cuenta las distintas circunstancias de personas, lugares, etc., y hacen posible en cada sexenio una marcha común dentro de la diversidad.

Algunas cuestiones recurrentes en los últimos capítulos han sido:

  • El número de participantes (buscando siempre disminuirlo, pero sin conseguirlo demasiado); la representatividad: ¿por número de miembros de las Provincias?, ¿por criterios que permitan la presencia de las minorías?... La unión de provincias, la disminución de religiosas en Europa, sobre todo, las nuevas implantaciones en África y Asia llevarán a decisiones más adecuadas a nuestra realidad actual como Cuerpo apostólico.

  • La edad media de las participantes que -como la de la Congregación- va subiendo, y sus consecuencias en la misma dinámica capitular...

  • El número de miembros, la organización y funcionamiento del Equipo general.

  • La conveniencia o no de alargar el período intercapitular teniendo en cuenta que, para la Superiora General un segundo mandato supone doce años; demasiados en esta época de cambios tan rápidos, y que menos de cinco son insuficientes para llevar adelante un proyecto de gobierno...

En julio de 2009 celebraremos el próximo Capítulo General. El tema será: "Interculturalidad-universalidad, nuevo paradigma...".