.

PINCELADAS EN EL CAMPO EDUCATIVO

Benito Forcano, Sch. P.

 

 

Las siguientes pinceladas, ya conocidas, “nihil novum sub sole”, son básicas para nuestra presencia y actuación en el campo educativo.

Actualización. Vinos nuevos, odres nuevos.

En nuestras tareas de evangelización, salen con frecuencia programaciones, colaboración y diversas participaciones, y les damos, sin duda, una calificación positiva. Contando con todo eso, ofrezco unos rasgos característicos que pueden ayudarnos a una más eficaz actuación en nuestra tarea formativa-educativa.

Deben corregirse los espacios muertos. Dan la sensación de que no se han preparado las actuaciones. Debe acompañarse a los alumnos/as más de lo que se hace, lo cual no quiere decir imponerse y cerrar iniciativas.

Teniendo en cuenta que los alumnos/as reflejan en el Colegio el clima y ambiente de sus familias y de la sociedad en que viven, hay que discernir hasta qué punto este ambiente está dentro de la orientación general del Colegio. Pienso que hace falta reforzar y concienciar más la necesidad sobre la disciplina y el orden. Capacita a los alumnos/as en su rendimiento académico, social y de convivencia.

En las actuaciones deben cuidarse más los tiempos. No por ser más largo resulta más atractivo. Ya lo dice uno de nuestros clásicos: Alo bueno si breve, dos veces bueno A;.sin que los clásicos hayan de tener siempre la razón.

Cuidar los mensajes: claros, cortos y sugerentes.

Tal vez se abusa de los papeles y comunicados. Deben darse solamente los necesarios. La abundancia no necesaria, desvaloriza los mensajes y comunicados. Recurro otra vez a nuestros clásicos: A lo que se prodiga sin medida, al final no se valora.

La vigilancia, bien realizada, no está reñida con las iniciativas y actividades de los alumnos/as. Dejarles hacer lo que quieran, no es muy oportuno y formativo. Un toque a tiempo, es un acierto. Acompañar en su crecimiento y orientación, puede hacer un poco de luz y seguridad en su caminar impetuoso y a veces descontrolado. A veces con su misma conducta piden este apoyo. La apariencia de avasallar y pasar de todo, es la proyección de falta de seguridad y criterios personales.

Aparentemente creen estar unidos por estar en grupo, pero se sienten solos y aislados. Aunque no lo manifiesten, necesitan y piden acompañamiento. El condicionamiento grupal les obliga a estar a la moda, y esto les lleva a una cierta dependencia que no les deja ser los que son. Por eso creo que necesitan, cada vez más, acompañamiento, consejo y orientación en los diversos campos: personal, grupal, académico y relacional.

A pesar de todos los encuentros que se realizan a todos los niveles -culturales, musicales, lúdicos, políticos, etc.- se empieza a hablar y escribir sobre la cultura de la soledad y del aislamiento. Sería positivo hacer alguna reflexión sobre esta situación.

Dejarlos solos, con el pretexto de que ya son mayores, creo que no es positivo. Hay que hablar no de los estudiantes, sino con los estudiantes. Es una labor muy ambiciosa y ardua, lenta, pero tal vez la más segura para ir pasando de un presente de ensueños a un futuro real y feliz. Pienso que se puede aplicar lo mismo que en la educación en general: Ala educación es la única revolución duradera y a la larga definitiva, pero también, por desgracia, la más lenta.