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Cada
siglo siente preocupaciones nuevas, y procura encontrar fórmulas
Durante los siglos XVIII y principios del XX, cinco escritores se ocuparon de ellos. Aunque los conoces bien, te recuerdo nombres y títulos:
Dos ideas son comunes a los cinco: dan a conocer las vidas de escolapios insignes, y redacta cada uno su obra en solitario, sin necesidad de colaboración alguna. Jericó, Pérez y Llanas se fijan en la piedad y santidad de sus biografiados. Lasalde en los valores literarios. Viñas incluye nombres de religiosos piadosos, literatos y científicos. Lasalde limita a España su radio de acción. Viñas, vuelve al mapa europeo, sigue un orden alfabético no por apellidos sino por nombres, y. escribe en latín clásico y elegante, que le obliga a “desfigurar” los títulos de muchas obras, y le condena a perder lectores. En 1983 apareció en Salamanca el tomo II del DENES, titulado Biografías de escolapios. Es una publicación distinta, más crítica y moderna. Resaltan en ella ciertas novedades, que enumero: las numerosas biografías, con su correspondiente bibliografía, siguen rigurosamente el orden alfabético por apellidos; están firmadas siempre por especialistas y no por un solo autor; el volumen se embellece con numerosas ilustraciones, en blanco y negro y en color. Y estamos en el siglo XXI. ¿No eran suficientes, para un lector escolapio, los clásicos Jericó, Pérez, Llanas, Lasalde, Viñas, y el volumen práctico del DENES? Porque acaba de aparecer un nuevo libro con este breve título Biografías de Escolapìos Ilustres, Zaragoza 2008. Voy a detenerme un momento, repasando sus 337 páginas.. Y empiezo diciendo que su título es un acierto, aunque no es original. Biografías de escolapios, dijo el DENES. Y el adjetivo calificativo -ilustres- ya lo empleó el P. José Pérez. No hay más variante en este título que la mayúscula inicial de Escolapios, pues el DENES lo escribió con minúscula. Este volumen, bien editado y bellamente ilustrado, presenta al lector las biografías de 239 escolapios, redactadas con rigor científico para ser incluidas en el Diccionario Biográfico Español, que prepara la Real Academia de la Historia, y cuya publicación, a juicio del director de la Academia, don Gonzalo Anes, “será sin duda uno de los acontecimientos culturales más importantes de los últimos años”. Todos los escolapios biografiados, menos dos -PP. György Sántha y Albin Körösi- son españoles. Y 19 viven todavía. Estas biografías, que siguen rigurosamente el orden alfabético y varían de extensión conforme a la categoría del biografiado, se articulan en tres momentos sucesivos: la biografía propiamente dicha, la totalidad de las obras escritas por el biografiado, con sus títulos originales, lugares y fechas de publicación, y una bibliografía exhaustiva y puesta al día. En la organización inicial, una comisión distribuyó el trabajo entre las Provincias escolapias españolas. Aragón respondió con 64 nombres y, en consecuencia, redactó 64 biografías, empezando por la de San José de Calasanz, declarada de primera categoría. La dirección del Diccionario ha dado el visto bueno a 50 de las 64 biografías presentadas, las más importantes, y no ha admitido para su publicación 14, las dos de los escolapios húngaros y otras 12 de escolapios aragoneses, considerados en Madrid “de menor categoría”. Para satisfacer tu curiosidad, añado los nombres de los redactores de estas biografías aragonesas y el número de sus aportaciones: P. Luis Gracias, 1. P. Ángel Millán, 2, P. Mariano Blas, 2. P. Primitivo Arnáez, 8. P. Pedro Sanz, 23. P. Dionisio Cueva, 28. No me alargo más, para no cansarte. El volumen es un verdadero tesoro. Recoge todas las biografías presentadas, aceptadas o no por la dirección del Diccionario. Permíteme recomendarte que las leas despacio, todas, las 369. Compara si quieres y juzga después, según tu criterio. Permíteme, también, que rinda un cariñoso homenaje a los PP. Luis Gracia y Mariano Blas por este último servicio prestado a su Provincia antes de sacar billete para irse al cielo, y que felicite al P. Pedro Sanz, representante desde el año 2001 de la Escuela Pía española ante la comisión del Diccionario, y ejecutor brillante de este volumen, que editado y pagado en Aragón, acoge generosa y fraternalmente las Biografías de Escolapios Ilustres de todas las Provincias hermanas de España. Sin la inteligencia, la constancia y el espíritu de servicio del P. Pedro Sanz, ni los escolapios españoles figuraríamos en el Diccionario Biográfico Español, ni tendríamos en la mano este valioso volumen del que te vengo hablando. Enhorabuena, y muchas gracias, Padre Pedro. |