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CONFERENCIA DEL P. GENERAL PEDRO AGUADO

EN LA ASAMBLEA PROVINCIAL DE ARAGÓN

Zaragoza, 16 de enero de 2010

   

INTRODUCCIÓN

  1. Presentación y agradecimientos. Explicación de la visita realizada

Tipo de visita que hemos hecho / lo que podemos esperar.

Agradecimiento por la acogida / por la actitud de Orden que tiene la Provincia / por la disponibilidad a lo que vayamos a impulsar desde la Orden.

  1. Objetivos de esta asamblea: transmitir el pensamiento de la CG+ reflexionar juntos sobre nuestra realidad provincial y nuestra Orden.

Nuestra lectura del 46 CG.

Nuestra visión del gran objetivo del sexenio: el impulso de la revitalización.

Pensar junto con vosotros, compartir las actitudes que esperamos y necesitamos.

  1. Nuestra opción como CG: cercanía, discernimiento y opciones.

Hacednos llegar todo lo que pensáis, no dudéis en ello.

Aportad vuestro discernimiento, participad en nuestras propuestas de discernimiento compartido, acoged lo que finalmente se apruebe, decida e impulse desde la CG.

  1. EL 46 CAPÍTULO GENERAL y su recepción en la Orden y en la Provincia de Aragón.

1. Documentos y opciones

1.1 Eje central del 46 CG / Líneas básicas

Buscar nueva vida para la Orden / consolidación, reestructuración, crecimiento. Avanzar en conciencia y funcionamiento de Orden.

Docere audeo: renovar nuestra pasión por la misión escolapia y su identidad calasancia.

Renovar y revitalizar el sujeto escolapio: Pastoral Vocacional, Formación Inicial, Vida Comunitaria y Formación Permanente, Laicado Escolapio.

1.2 Documentos aprobados y no aprobados

Documentos que hemos aprobado

Calidad de nuestro ministerio.

Perfil de nuestras escuelas.

La dimensión evangelizadora en nuestras escuelas.

La educación no formal.

La relación entre ministerio escolapio y crecimiento de la Orden.

El espíritu para educar a los niños pobres.

La Pastoral Vocacional específica a la Vida Religiosa Escolapia.

El Directorio de Formación y Estudios del Escolapio (FEDE), ad experimentum.

Prolongación de la vigencia, ad experimentum, del Directorio del Laicado.

El Directorio de Economía: “Gestión de los bienes económicos”.

Documentos que no hemos aprobado

Conclusión Propositiva sobre “Vida comunitaria y Ministerio Escolapio”.

Conclusión Propositiva sobre “Reestructuración de la Orden”.

Conclusión Propositiva sobre “El laicado en las Escuelas Pías”.

1.3 Líneas Generales de Acción. Su importancia. Algunos ejemplos de cómo las

podemos leer e impulsar

LGA-1 / Revitalización, consolidación y crecimiento de la Orden. Impulsar la revitalización, consolidación y crecimiento solidario de la Orden a través de los cambios estructurales necesarios.

  1. Cada Provincia, cada realidad escolapia debe plantearse este objetivo, esta línea clave. Todos debemos “movernos” y “caminar” en nuestra propia realidad, desde las opciones que vamos teniendo claras.

  2. La importancia de saber integrar todas las demás LGA en esta, que es la central. De este trabajo depende buena parte de los frutos del Capítulo. 

  3. Comprender que este objetivo es mucho más que la creación de nuevas Provincias o nuevas presencias; requiere una visión global de todas las áreas “portadoras de vida y renovación” para las Escuelas Pías.

  4. Impulsar adecuadamente las reformas estructurales necesarias para conseguir el objetivo propuesto.

  5. Renovar o perfeccionar nuestro sistema de compartir económico.

  6. Trabajar desde proyectos impulsados por equipos sostenibles y con recursos suficientes. Descubir e impulsar las “claves internas” de esta revitalización.

  7. Entender que esta clave afecta a todo el contexto escolapio, no sólo a la Orden.Trabajar con opciones estratégicas que hagan posibles las dinámicas de reestructuración, consolidación y expansión.

  8. Elaborar un plan estratégico de crecimiento de la Orden, claro y consensuado, tomando desde él las decisiones que sean necesarias.

  9. Reflexionar sobre el “trabajo en red”.

LGA-2 / Nuestra vida fraterna en comunidad. Profundizar los aspectos espirituales y humanos necesarios para hacer de nuestras comunidades lugares de crecimiento personal, de vivir y compartir nuestra experiencia de Dios y referencia para la Misión.

  1. el cuidado de la Formación Permanente en las demarcaciones.

  2. reflexionar más  profundamente sobre la relación entre comunidad y misión, potenciando el sentido de misión de nuestras comunidades.

  3. la “creación de referencia escolapia para las Obras”, desafío prioritario de nuestras comunidades escolapias.

  4. vivir desde proyectos personales y construir la comunidad desde proyectos comunitarios.

  5. acompañar los diversos ciclos vitales, especialmente los primeros años de la vida escolapia adulta.

  6. estilos de comunidad que conviven en la Orden, claves que no podemos descuidar.

  7. comunidades abiertas y acogedoras.

  8. relación entre FI y FP.

  9. detectar las necesidades de cada demarcación.

LGA-3 / Ministerio escolapio: evangelizar educando a los niños y jóvenes, preferencialmente a los pobres. Impulsar la identidad calasancia y la calidad en la práctica de nuestro ministerio en las obras de educación formal, educación no formal y parroquias

  1. la ENF, que adquiere “mayoría de edad en la Orden”. El 46CG pide que no hablemos sólo de “colegio, parroquias y otras obras”, sino que otorguemos a la ENF “carta de naturaleza oficial en nuestra Orden”.

  2. la importancia de la pastoral como “clave central” de nuestro ministerio, que busca “evangelizar educando”. El CG pide que nuestras obras se entiendan “en clave pastoral”. Esto debe suponer nuevas opciones para nuestro ministerio; no puede ser una definición teórica.

  3. el cuidado de la identidad calasancia de nuestras obras, llevadas desde una Misión Compartida que sea capaz de dinamizar nuestra misión.

  4. el papel de las comunidades religiosas en el impulso de nuestra misión y la necesidad de crear y sostener desde ellas la referencia carismática de todas nuestra misión.

  5. renovar nuestra preferencia por los más pobres, en todos los sentidos de nuestra misión.

  6. impulsar “redes de educación popular” para que podamos ir generando nuevas plataformas educativas para los pobres.

  7. nuestro ministerio, entendido en clave de reciprocidad, corresponsablemente, entre religiosos y laicos, impulsando plataformas de Misión Compartida que hagan posible el crecimiento de nuestra misión.

  8. seguir cuidando la calidad en el ejercicio de nuestro ministerio a través de las mediaciones que faciliten que nuestras Obras estén siempre en proceso de renovación y mejora.

  9. presentar y conocer de modo más completo y global la amplia realidad de nuestro ministerio.

LGA-4 / Pastoral Vocacional: proponer, acoger y acompañar nuestra vocación escolapia. Impulsar la Pastoral Vocacional como elemento nuclear en la vida de nuestras obras.

  1.  analizar objetivamente la realidad de la PV en las Escuelas Pías, demarcación por demarcación.

  2. la reflexión sobre la necesidad de una “cultura vocacional” en nuestra Orden y en todas sus demarcaciones.

  3. la importancia de profundizar en lo que significa una demarcación capaz de suscitar, acoger y acompañar vocaciones. Debemos llegar a cada realidad, a cada demarcación, en sus circunstancias y desafíos.

  4. la calidad de nuestra pastoral y su relación con la pastoral vocacional.

  5. la formación de agentes de pastoral vocacional.

  6. la pastoral vocacional como una prioridad en nuestras presencias, buscando una corresponsabilidad en su impulso y desarrollo.

  7. la profunda relación entre la pastoral vocacional y la creación de horizontes escolapios renovados y atractivos para los jóvenes.

  8. nuestra capacidad de analizar de modo crítico y constructivo nuestra pastoral vocacional.

  9. la relación entre PV y FI; el papel de los jóvenes escolapios en el impulso de la Pastoral Vocacional.

LGA-5 / Una Formación Inicial de calidad para renovar nuestra Vida Religiosa. Impulsar la mejora de la calidad de la formación inicial para revitalizar la Orden

  1. la importancia de tener un análisis de la realidad de la FI en la Orden, y que este análisis esté siempre actualizado.

  2. discernir adecuadamente las claves fundamentales desde las que podemos ofrecer calidad a nuestra FI. A título de ejemplo, citamos tres claves que conviene cuidar y sobre las que habría que trabajar a fondo: qué tipo de Formación Inicial para qué tipo de Escuelas Pías / la formación de los formadores / el acompañamiento integral del proceso vocacional de los jóvenes.

  3. enriquecer la FEDE, revisar sus contenidos, ofrecer al 47CG una FEDE renovada en condiciones de ser aprobada de modo estable.

  4. la importancia de los equipos formativos y de las comunidades religiosas desde las que crecen nuestros jóvenes, así como su inserción progresiva en la vida de la Orden.

 LGA-6 / Escolapios, religiosos y laicos, compartiendo carisma y misión. Seguir impulsando el desarrollo del Proyecto Institucional del Laicado Escolapio.

  1. deseamos impulsar las dos dinámicas fundamentales desde las que está configurado el documento institucional “El laicado en las Escuelas Pías”, aprobado por el 44CG (1997): la misión compartida y la integración carismática. La primera se impulsará desde el área de “Ministerio” y la segunda constituye un área específica, con su propio Delegado del P. General.

  2. consideramos fundamental que se conozcan las diversas realidades existentes en la Orden y que haya una mayor información sobre la realidad del laicado en las Escuelas Pías.

  3. en lo referido a la Misión Compartida, deseamos impulsar el crecimiento en la identidad escolapia de todas las personas que forman parte de nuestras obras y presencias, el impulso de los diversos ministerios escolapios, las plataformas institucionales de Misión Compartida entre religiosos y laicos y los diversos encuentros entre religiosos y laicos que favorezcan que profundicemos en la comunión.

  4. en lo referido a la Integración Carismática, deseamos impulsar las Fraternidades Escolapias, las diversas comunidades cristianas escolapias, el discernimiento sobre la integración carismática y jurídica de los laicos en las Escuelas Pías y el impulso de esta vocación, el crecimiento de la diversidad vocacional en el conjunto del laicado escolapio.

  5. creemos que es clave el crecimiento en la identidad vocacional del religioso y del laico, y la profundización en la comunión entre ambas vocaciones, de modo que cada una de ellas crezca en su significatividad y, desde la comunión, podamos contribuir a renovar las Escuelas Pías.

  6. consideramos importante que las demarcaciones dispongan de su propio estatuto sobre el laicado escolapio, inspirado en el documento institucional de la Orden (“El laicado escolapio”) y el Directorio en vigor.

  7. pensamos que es fundamental que “abramos nuevos horizontes”. Los desafíos no se plantean ya sólo en el tema de la MC o de preparar orientaciones formativas para los laicos, sino que están en nuevos pasos, en línea de integración carismática. Hemos de tener claro lo que somos: una Orden religiosa deseosa de abrir nuevos horizontes de familia sin por eso dejar de ser lo que somos, muy al contrario, para potenciarlo.

1.4 Algunos temas concretos

  1. Algunos cambios en nuestras Reglas.

  2. Sistematizar el apoyo económico al Seminario Internacional de Manila.

  3. Creación del Departamento de Historia al servicio de la Orden.

  4. La necesaria reforma de nuestro sistema de compartir económico, buscando solidaridad y sostenibilidad.

  5. Algunas proposiciones sobre temas concretos y sobre algunas demarcaciones.

2. Dinamismo postcapitular

2.1. Tres grandes bloques desde los que dinamizar la Orden desde el 46CG: ser +

hacer + estructuras.

Trabajaremos para fortalecer y renovar el cuerpo de las Escuelas Pías:

  1. impulsando la pastoral vocacional específica a la vida religiosa escolapia, llamando a los jóvenes a descubrir la vocación escolapia como propia y contribuyendo a crear horizontes que les permitan sentir que sus sueños de seguimiento de Jesús son posibles en la casa de Calasanz.

  2. cuidando especialmente la formación inicial, llevada desde comunidades corresponsables y formativas, capaces de acompañar la globalidad de la vida escolapia de los jóvenes haciéndola crecer.

  3. invitando a las comunidades escolapias y a las demarcaciones a encarnar nuestra vida religiosa desde los ideales expresados en nuestras Constituciones, en fidelidad creciente. Sobre todo, buscando crecer en nuestra dimensión de creyentes y seguidores de Jesús, que nos invita a vivir en comunidad.

  4. cuidando nuestra identidad vocacional como religiosos y potenciando a la vez la comunión con tantas personas y comunidades que comparten nuestro carisma, buscando así unas Escuelas Pías capaces de vivir en plenitud los dinamismos propios de una Orden religiosa y la riqueza del kairós eclesial en el que nos encontramos, expresado como comunión de carisma y ministerio.

  5. construyendo unas presencias escolapias, locales y provinciales, convocantes a la Misión Compartida y animadas desde la comunidad religiosa y la comunidad cristiana escolapia, almas de nuestra misión.

Propondremos con entusiasmo el compromiso con nuestra Misión. Toda nuestra vida escolapia está llamada a la Misión educativa y avengelizadora. Nuestro Señor llamó a los que El quiso para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar (Mc 3, 14). Nosotros nos sentimos así, como los primeros discípulos: llamados, fortalecidos y enviados a la misión que la Iglesia nos encomendó a través de Calasanz. Sobre todo,

  1. deseamos cuidar el sentido de misión de nuestras comunidades y la entrega misionera de nuestros religiosos. Siempre podemos mejorar en esto, y deseamos proponeros una nueva reflexión sobre cómo estamos cuidando en nuestra vida personal y comunitaria nuestra entrega al trabajo apostólico (C 20).

  2. recibimos del Capítulo el encargo de cuidar la calidad con la que ejercemos nuestro ministerio. Deseamos hacerlo impulsando la centralidad de los niños y jóvenes, nuestra opción por los pobres, la Misión Compartida, la pertenencia eclesial, el anuncio del Evangelio en nuestras obras, la educación de calidad, el acompañamiento de los niños y jóvenes, la formación de educadores y el compromiso con la reforma de la sociedad. Todas ellas son claves de nuestra identidad ministerial, pero sólo seremos capaces de llevarlas adelante si crecemos en celo apostólico y configuramos desde este espíritu misionero nuestra vida cotidiana.

  3. confiamos en el dinamismo de la Misión Compartida como una fuerza clave en el impulso de nuestra tarea ministerial. Deseamos acompañar el proceso de tantas personas que entienden su vida en corresponsabilidad con las Escuelas Pías. Y desde este dinamismo, confiamos en poder dar nuevos pasos de misión en nuevos lugares y de nuevas maneras.

Sabemos que todos estos desafíos necesitan estructuras desde las que sea posible llevarlos adelante. Por ello,

  1. deseamos contribuir a revitalizar nuestra Orden desde un proceso de reestructuración compartido y discernido con el conjunto de las Escuelas Pías que sea capaz de engendrar nueva vida para la obra de Calasanz.

  2. trataremos de fomentar el trabajo en equipo y el crecimiento de nuestra Orden como una red tejida en la comunión, vivificada por la savia del carisma y fortalecida por el intercambio, la corresponsabilidad de todos con todos y la atención preferencial a aquellas zonas de la Orden en la que hay más necesidades.

  3. deseamos impulsar estructuras y plataformas de Misión Compartida que nos hagan capaces de responder a nuestras necesidades estructurales, que son fundamentalmente tres: los recursos humanos, los recursos económicos y el trabajo desde proyectos definidos y sostenibles liderados por equipos y comunidades corresponsables y comprometidas.

2.2. Opciones metodológicas

  1. Dar entidad a las LGA y a los DPG nombrando un DPG para cada LGA, con su equipo o “Secretariado General”.

  2. Trabajar desde una estructura que dinamice la que ya tenemos y se inserte en ella, pues sólo así podremos avanzar con claridad. No queremos estructuras paralelas, sino estructura que dinamicen la Orden desde su funcionamiento orgánico.

  3. Mantener y fortalecer los sectores / enriquecer en lo posible la vida de las circunscripciones a través de los secretariados que se vean convenientes, cuidando sobre todo que estos secretariados se correspondan con las LGA aprobadas por el Capítulo General.

2.3. Conocer + Transmitir + Consultar + Proponer.

2.4. Dos programaciones, dos grandes opciones. Deseamos trabajar con una

Programación hasta los Capítulos Demarcacionales de 2011, y una más amplia hasta el 47CG. La primera programación ha sido aprobada por la Congregación General el 27 de octubre de 2009.

2.5. Las tareas que la CG va a impulsar este año 2010

  1. Constituirnos como Congregación General, conocernos, definir nuestro “modo de trabajo” y nuestras “opciones para el impulso de la Orden”.

  2. Publicar todos los documentos capitulares y pedir a todos los SS.MM. su trabajo y colaboración en la recepción del Capítulo en el conjunto de la Orden.

  3. Conocer la realidad de la Orden, viajando en el primer año a todas las demarcaciones. No se trata de una “visita canónica global”, sino de una primera toma de contacto para conocer la realidad y hacer algunas consultas importantes antes de los Capítulos demarcacionales.

  4. Impulsar una primera reflexión en todas las demarcaciones sobre el tema de la “revitalización de la Orden a través de los procesos de reestructuración, consolidación y crecimiento”. Preparar una consulta a todos a los Capítulos Demarcacionales sobre esta cuestión.

  5. Llevar adelante el estudio de la reforma del compartir económico en la Orden, de modo que se pueda hacer una propuesta al próximo Consejo de Superiores Mayores, normalmente en octubre de 2010.

  6. Constituir las Delegaciones del P. General necesarias y los consiguientes Secretariados Generales, y aprobar las programaciones específicas de cada área.

  7. Impulsar el trabajo de los sectores.

  8. Fortalecer las circunscripciones con los secretariados que sean posibles y necesarios.

  9. Mantener con agilidad el “día a día” de la Congregación General.

  10. Mantener una frecuente comunicación con la Orden, con el conjunto de las Escuelas Pías y con los SS. MM.

2.6. El Consejo de Superiores Mayores de octubre de 2010.

Hemos decidido convocar el primer Consejo de Superiores Mayores del sexenio para octubre de 2010. Tendrá lugar en Roma y estará centrado en los siguientes temas:

  1. el proceso de revitalización de la Orden a través de las dinámicas propias de la reestructuración, consolidación y expansión.

  2. la reforma del sistema de compartir económico.

  3. la preparación de los próximos Capítulos Demarcacionales.

 

  1. LA REVITALIZACIÓN DE LA ORDEN y su incidencia en la Provincia de Aragón y sus demarcaciones.

1. Revitalizar la Orden, opción prioritaria del 46CG, de la CG y de todas las

Escuelas Pías

1.1. Revitalizar / Reestructurar.

Revitalizar: vivir con más fidelidad nuestro carisma y servir mejor en nuestro ministerio. Es aquí donde tenemos que poner “toda la carne en el asador”. Esto sí que está en nuestras posibilidades, más aún, en nuestra obligación como escolapios. La revitalización debe estar en el centro de nuestros objetivos. Y aquí sí que podemos señalar áreas y políticas. Esto es discernir y proyectar. Para esto hay que formarse y trabajar en equipo.

Reestructurar: proceso jurídico-institucional en el procedemos a los cambios que son necesarios (a todo nivel) para buscar esa revitalización. Aquí es donde tenemos que acertar con las opciones, con los planes, con las decisiones. El mayor error es no dar pasos, no proceder a reformas, no tomar decisiones. Reestructurar supone que la institución, dinamizada por la convicción del grupo y por la acción de los superiores, se pone a sí misma “en obras de reforma” para conseguir una mejor respuesta a los retos de hoy. En nuestro caso, como en el de la mayoría de la VR, este proceso llega hasta el tema de la fusión de provincias.

1.2. Contexto eclesial y escolapio

Las preguntas del último Congreso de Vida Consagrada celebrado en Roma

  1. ¿Qué vida consagrada está suscitando el Espíritu Santo hoy?

  2. ¿Cómo identificarla, describirla y proponerla?

  3. ¿Cómo iniciarnos en ella, cómo formarnos para ella?

  4. ¿Cómo describir el tipo de liderazgo que necesita?

  5. ¿Cómo detectar lo que bloquea su existencia?

  6. ¿Hacia qué “pozos”, hacia qué caminos conduce esta vida consagrada emergente?

  7. ¿Qué nombre dar a este proceso en el que estamos implicados?

Ese mismo Congreso formuló así el objetivo fundamental de toda asamblea de religiosos que piense en el futuro: “discernir juntos qué está haciendo surgir entre nosotros el Espíritu de Dios, hacia dónde nos lleva y cómo responder –desde ahí- a los desafíos de nuestro tiempo y así construir el Reino de Dios para el bien común”.

 

Las Escuelas Pías, en sus últimos Capítulos Generales. Opciones claras y definidas.

  1. 45CG: Reestructurar para revitalizar.

  2. 46CG: La revitalización de nuestra vida y misión, opción central de la Orden. En ese contexto, impulsar desde la CG un proceso que posibilite que la Orden realice su reestructuración completa en este sexenio. Crecer en dinámica y en mentalidad de Orden. Y tomar las decisiones desde esta perspectiva.

1.3. Las opciones de la Congregación General

  • La renovación-revitalización la asumimos como el “hilo conductor del sexenio” (asumido directamente por el P. General).

  • Manifestamos nuestro total compromiso con este proceso, en el conjunto de la Orden.

  • Deseamos impulsarlo desde lo determinado por el 46CG: consultar + transmitir / discernir / tomar decisiones.

  • Punto de vista de Orden, no sólo local. Es necesario contemplar la reestructuración de la Orden de modo global, no hacerlo sólo desde afinidades o cercanías, que deben ser tenidas en cuenta.

  • Mi apoyo claro y definido a los procesos que se están llevando adelante. No sólo lo contemplo como algo bueno, lo deseo acompañar e impulsar decididamente como una opción de Orden.

  • Nuestra intención es que la CG haga una propuesta clara y definida para el conjunto de la Orden, al terminar este año de consultas y de recogida de información y sensibilidades. Será un proyecto de Orden, contemplará todo en globalidad, exigirá ciertos criterios claros de revitalización y definirá nuevos modos de funcionamiento y prioridades en las nuevas provincias.

  • Y, en España, claramente: se descarta dejar las cosas como están, se descarta una sola provincia, se tratará de impulsar nuevas provincias estables, claras, con proyecto nuevo, misioneras y con opciones prioritarias definidas.

2. Actitudes y opciones

2.1. Cómo llegamos a esta asamblea y al momento institucional en el que estamos

Cómo llegamos a la asamblea

  1. Habéis hecho un recorrido compartido; os habéis propuesto metas importantes. Hay un plan sexenal y bienal. No son temas menores.

  2. Tenéis elegidos unos campos o núcleos esenciales y unas opciones políticas razonablemente claras. Eso es un tesoro. Valoradlo.

  3. Lo que habéis hecho, sin duda, se podría hacer hecho mejor. Tratad de mejorar para la siguiente etapa, pero no os paréis por las dificultades o las deficiencias. Pensad en positivo.

  4. Yo os propongo “una nueva mentalidad”. Estáis ante una etapa nueva, vividlo así, buscando una extraordinaria comunión. Veréis cuántas cosas nos

Cada uno de nosotros llegamos aquí con nuestras circunstancias:

  • Nuestra vivencia de estos años: lo que hemos hecho, lo que hemos colaborado, lo que hemos descubierto, lo que hemos alimentado, lo que me han nombrado, a lo que me he negado, a lo que he sido disponible…

  • Cómo me encuentro con mis hermanos.

  • Cómo me encuentro ante la Provincia y ante la Orden.

  • Cómo me encuentro ante mi vocación y mi momento y proceso personal.

  • Cómo me encuentro ante el futuro que se me abre inexorablemente.

A modo de tentaciones:

  • Indiferencia: hay que cumplir, ya pasará y cada mochuelo a su olivo.

  • Vulgarización: que esto sea nuevo, en el fondo ya nos lo sabemos.

  • Levedad e intranscendencia: lo reducimos a un hecho administrativo en el que lo que importa es lo organizativo y lo práctico. Lo reducimos a una dinámica de grupos, los “grupos políticos de la provincia” o de la nueva provincia.

  • Actitudes sólo “piadosas”: todo consiste en ser mejores religiosos.

  • Necesidades personales: protagonismo, sacar partido, que mis ideas sean las que salgan a flote…

A modo de oportunidades

  • El “optimismo realista”: obedientes a la realidad pero creyentes en que podemos avanzar.

  • Conscientes de la dificultad.

  • Con esperanza activa, con cauces reales y medios constatables.

  • Con positividad: ¡contad conmigo!

2.2. Complejizar + Clarificar.

2.3. Dudas  + Claridades.

2.4. Audacia, creatividad y santidad.

2.5. Fidelidad creativa.

2.6. Claves de discernimiento. Entre otras: Orden / Misión / Carisma.

3. Revitalización, eje vertebrador de nuestro trabajo

Algunas claves de la vida de la Orden y de una nueva Provincia

3.1. La vivencia más profunda y auténtica de nuestro carisma

Acertar en qué aspectos tenemos que profundizar más y “levantar el listón” de nuestra autoexigencia, de nuestra convicción de que no queremos vivir a medias, sino en plenitud. Esto tiene que ver con bastantes cosas, pero sólo cito algunas a título de ejemplo:

  • la vivencia de nuestra fe, nuestra oración y nuestra dinamismo vocacional. Nuestra vivencia espiritual, centrados en Jesucristo.

  • la pasión por nuestra misión.

  • la vivencia de nuestra consagración religiosa. Nuestra vida está entregada, pero caemos en la tentación de defender nuestros pequeños “castillos”.

  • nuestro amor por la Orden y por Calasanz.

  • nuestra entrega a la comunidad.

  • nuestro proceso vocacional serio y alimentado desde Dios.

En definitiva, o este proceso se impulsa desde la vivencia central de nuestra fe, o es más místico que jurídico, más espiritual que organizativo, o no es un proceso de la Orden. No somos una empresa que se reestructura, somos una Orden religiosa en búsqueda de fidelidad a su único Señor. 

3.2. El discernimiento adecuado, global y combinado de las claves de la vida

  1. La pastoral vocacional, entendida como nuclear.

  2. La formación inicial, percibida como fuente de renovación.

  3. La vida fraterna en comunidad, concebida como desafío de credibilidad.

  4. La formación permanente, comprendida como “una vida en proceso”.

  5. La misión educativa y pastoral (nuestro ministerio) al que somos enviados, entendida como el sentido de nuestra Orden.

  6. La organización, entendida como un medio al servicio de nuestra vida y misión. .

  7. El laicado escolapio, impulsado decididamente como una clave de fortalecimiento de las Escuelas Pías.

3.3. Propuesta definida desde la Congregación General, tras consultar y recibir el

parecer de todos los que lo quieran ofrecer.

3.4. El “código genético” (opciones prioritarias)  de las nuevas Provincias

  • Desde el Evangelio y las Constituciones, como Calasanz.

  • Acentuamos nuestras opciones claves que nos definen.

3.5. Con claridad de camino

  1. Opciones de mantenimiento y opciones de creación. Por ejemplo: ofrecer una formación calasancia a los educadores / ofrecérsela como parte de un proyecto global y “ambicioso” de vinculación carismática con nosotros, centrados en la fe y en la misión compartidas / determinar un número mínimo de religiosos por comunidad o hacerlo con un horizonte de renovación de la vida de las comunidades (estilo de relaciones, animación a la oración compartida…).

  2. Opciones de presente que preparan el futuro. (por ejemplo, decidimos crear una nueva Provincia, definimos de modo nuevo nuestras casas de acogida, asumimos un nuevo proyecto de PV con nuevas mediaciones, optamos por crear un “grupo pensante” que colabore con la Congregación Provincial en el discernimiento de las mejores opciones o que asuma tareas claras y específicas, ofrecemos a las comunidades alguna tarea que les centre y les ofrezca nuevo dinamismo espiritual…

4. Algunas convicciones

  1. Este proceso es una dinámica de la Orden. Por lo tanto, se trata de una opción institucional

  2. Tiene muchas implicaciones que hemos de saber acompañar con calma y discernimiento. Por ejemplo, económicas, de mentalidad, de lenguaje, de comprensión de la Orden, de confianza en los hermanos y en las opciones institucionales, de generosidad, de corresponsabilidad…

  3. Nos reunimos para un proyecto nuevo, no para hacer lo mismo desde un “nuevo mapa”. El acento no está en el mapa, sino en el proyecto.

  4. De algún modo, dejamos de ser lo que somos y engendramos algo nuevo. ¿Esto se puede hacer sin fusión? Difícilmente. ¿Lo podemos conseguir con la fusión? No por sí misma, sino desde los dinamismos que sepamos impulsar. Nos ayuda el nuevo horizonte, el nuevo marco de referencia, las nuevas personas, las opciones que nos marquemos, las nuevas posibilidades…

  5. Lo haremos entre demarcaciones diversas pero capaces de un proyecto común. Apertura. No defendamos nuestros castillos.

  6. Aprovechamos nuestras oportunidades y creamos otras nuevas.

  7. No lo hacemos solos. Hemos de vernos en un proceso total de la Orden. Veamos y analicemos con “lógica  global”, no creamos que somos “los únicos y primeros”. Toda la Orden se va a mover, nosotros lo hacemos en nuestro contexto.

  8. Lo hacemos con horizonte de Orden, abiertos a nuevas incorporaciones a vuestro proceso, si se ven factibles. En estos meses vamos a consultar con todas las demarcaciones.

  9. Saldrá bien si combinamos el dinamismo provincial con el general. No sólo no se oponen, sino que se complementan y enriquecen.

  10. Saldrá bien si nos implicamos todos y si implicamos también a los laicos que van compartiendo con nosotros misión y carisma. Ellos están preocupados y esperanzados.

  11. Lo conseguiremos si trabajamos desde proyectos sostenibles con equipos que los impulsen: proyecto + responsable + equipo.

  12. Hemos de contemplar nuestro proceso “por encima de nuestro pequeño mundo”. En línea con el plan de crecimiento de la Orden, en comunión con todas las demás demarcaciones que van a poner en marcha nuevas provincias, con una visión de la Orden como una red, con un dinamismo provincial nuevo.

  13. Pensad ya como nueva Provincia, en todos los sentidos. Id haciendo la nueva mentalidad.

  14. No toméis decisiones aisladas, cada demarcación, sin pensar en la nueva demarcación que estáis construyendo

  15. Pensad que tendremos que marcar criterios exigentes. Por ejemplo:

  1. las realidades cambiarán, habrá nuevas comunidades, algunas dejarán de existir.

  2. las referencias serán nuevas.

  3. se pedirá a las provincias que nazcan embarazadas.

  4. no se impulsarán nuevas provincias aisladas.

  5. se buscarán funcionamientos nuevos de las provincias, sobre todo en lo referente a la misión, cada vez más compartida y dependiente de los responsables reales.

  6. se pedirá a los más mayores confianza y apertura a quienes tienen que llevar adelante la nueva realidad

  7. se insistirá mucho en que “miremos el futuro” y por dónde va.

  8. se pedirá mucha comunión entre religiosos y laicos.

  9. no a las simplificaciones.

5. Aragón, en camino hacia una nueva Provincia

5.1. Nueva York-Puerto Rico y su proceso.

Hay un plan previsto, aunque no definitivamente aprobado, pues caben novedades y nuevas opciones que cambien el calendario. Pero puede ser ilustrativo concretarlo.

  1. Asamblea de Miami, noviembre de 2009. Aprobamos las opciones fundamentales.

  2. Las Congregaciones demarcacionales constituyen una “comisión central” que trabaja sobre la documentación que tenemos y la convierte en “propuesta de proyecto de la nueva provincia”, con “políticas” y “objetivos”.

  3. El proyecto recibe el respaldo de la asamblea de agosto de 2010 en Puerto Rico. Presentación de una “proposición de fusión” a los Capítulos Demarcacionales de USA y NY-PR, que la analizan y, en su caso, aprueban por separado. Estos capítulos trabajan sólo en el análisis de la realidad de la propia demarcación y en la proposición de fusión.

  4. La proposición de fusión se presenta al respaldo del Capítulo Provincial de Aragón (abril de 2011).

  5. La Congregación General erige la nueva Provincia y constituye una Congregación Provincial transitoria. Se convoca el Capítulo Provincial constituyente, compuesto por todos los capitulares que lo han sido en los respectivos capítulos demarcacionales.

  6. El Capítulo Provincial de la nueva Provincia elige la Congregación Provincial, escoge el nombre de la nueva Provincia y aprueba el proyecto provincial para el cuatrienio 2011-2015.

5.2. Camerún y su proceso

  1. Diálogo con las demarcaciones afectadas para valorar bien el nuevo horizonte.

  2. Pensar propuestas claras y viables.

  3. Hemos de reflexionar con todos los religiosos afectados la posibilidad y viabilidad de una provincia de África Central. Y sobre las posibilidades de alguna nueva fundación.

  4. Iremos superando el concepto de demarcaciones dependientes, caminando hacia la interdependencia desde las redes de la Orden.

5.3. Aragón

  1. Debemos pensar nuestro futuro desde otra clave, no sólo desde Aragón. Eso es inexorable y claro. Lo normal sería que en poco tiempo, a lo largo del próximo cuatrienio, Aragón forme parte activa de una nueva demarcación en la Orden.

  2. Debemos hacer un esfuerzo por comprender todo este momento nuevo. Yo me ofrezco a acompañar vuestro proceso y reflexión, del mismo modo que solicito confianza en el camino aprobado por la Orden

  3. Pido vuestras sugerencias y aportaciones. Algunos ya me las han hecho llegar. No sólo de “mapa” sino de criterios y opciones.

  4. Y cuando hagamos la propuesta firme, escuchados los criterios que ofrezca el Capítulo Provincial, daremos pasos más definidos para concretar el proyecto de la nueva provincia.

  5. En dinamismo de Orden.

6. Consideraciones finales

  1. La disposición de la Congregación General y la mía propia. Podéis contar conmigo para acompañar y animar este proceso. Expreso públicamente mi apoyo y compromiso. Contad con nuestro respaldo y cercanía.

  2. El camino no será fácil. Trabajad siempre desde el horizonte de renovación.

  3. Desde el principio, y desde ahora, pensad en vosotros ya en dinámica de una nueva provincia. Pensad desde ahí el próximo proceso capitular, no desde cuestiones más pequeñas, aunque sean importantes. Tiempo habrá para todo.

Muchas veces nos ayuda (al menos a mí me ayuda mucho) pensar en los jóvenes, pocos pero buenos, que viven la VC con pasión e intensidad. Estas son algunas de las preguntas que me hacen:

  1. ¿Vais a contar conmigo para pensar en el modelo de Provincia en el que voy a vivir?

  2. Yo he entrado en la VR por vivir una experiencia de fe profunda y válida y por entregarme a la causa de los pobres. ¿Voy a poder hacerlo?

  3. ¿Me vais a poner encima los diez colegios o voy a poder contar con mucha gente que me ayude a llevarlos?

  4. ¿Voy a poder prepararme con profundidad o las urgencias de la Misión me van a poner en la brecha antes de tiempo?

  5. ¿Me vas a acompañar en mi proceso o me vais a dejar que viva esa famosa intemperie a la que me decís que me  tengo que ir acostumbrando?

  6. ¿Es verdad que nuestra Provincia tiene un proyecto y que yo voy a poder soñar con él?

  7. ¿Es verdad que nuestra Provincia tiene un dinamismo propio y ese dinamismo es de apertura o de defensividad?

  8. ¿Me vais a poner en la PV para buscar supervivencia o para buscar nuevos modos de ser religioso?

Quiero terminar con un sencillo pasaje evangélico, tomado del Evangelio de Marcos (4, 26-29). Dice así: “Sucede con el Reino de Dios lo que con un grano que un hombre echa en tierra. Duerma o vele, de noche o de día, el grano germina y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da fruto por sí misma: primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto está a punto, enseguida se mete la hoz, porque ha llegado la siega”.

También tenemos todos que aceptar que no todo está en nuestras manos. Nuestra acción debe ser así: hacer todo lo que esté en nuestras manos (echar la semilla, cuidarla, meter la hoz), pero aceptar que todo lleva su tiempo, tiene sus etapas, tiene una dinámica en la que también, en el centro, entra el Espíritu de Dios.

Os deseo un buen camino. Muchas gracias.