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Tenemos
en estos momentos mucha documentación, y fresca además, para analizar
cualquiera de los temas de los que hablamos hoy en la Vida Religiosa.
Principios, hipótesis y normas aparecen claros en los documentos del
último Capítulo General que se nos han ido brindando en texto oficial
desde el comienzo de este curso escolar en las Ephemerides y publicados
en documentos de la Orden. Ha sido una ocasión que habrán sin duda
aprovechado los Superiores para hacer que se reciban con ánimo
agradecido las nuevas CC y también las Reglas (documentos capitales para
los Escolapios). Son una oportunidad parar la lectura reposada,
meditada, orada ante el Señor y procurada llevar a la vida. Han
aparecido también algunos Directorios de aplicación de algunos otros
temas fundamentales... Hay que aceptarlos como la lluvia, tras un largo
tiempo de sequía. Sin entrar a analizarlos en profundidad (aunque bien
se merecen una detenida lectura, por cariño hacia las res nostrae)
podemos deducir una afirmación que queda clara en todos los Documentos
para todos aquellos que vayan a su lectura. Y es ésta: El aspecto
religioso de la fidelidad está en el origen y es a la vez la meta de la
Reestructuración. Luego encierra un principio religioso, como no podía
ser de otro modo; y un principio esencial y de calidad, totalizante. Hay
otros componentes más, sin duda. Pero no olvidemos lo esencial: todo lo
que se refiere a la reestructuración se dirige a la calidad de nuestra
vida religiosa; lo conseguiremos o no. Pero la tendencia marcada está.
Otra
precisión más: Se trata de un tema complejo, sin duda, que implica
muchas fibras de nuestro ser escolapio y eclesial:
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Reestructurar hace referencia a un proceso
total que implica la mentalidad (pensamiento), el corazón
(sentimientos), el vientre (prejuicios), la sabiduría (experiencias),
las manos (actividad), la vida pasada (recuerdos), los hermanos
(comunidades), la historia (enfermedades, limitaciones, cicatrices,
heridas)...
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Reestructurar hace referencia a un proceso
largo que va a poner a prueba nuestra paciencia: Un objetivo de tal
calibre no es más que poner de manifiesto lo que cada uno de nosotros
hemos dicho profesar. Y no se conseguirá sin la colaboración y el
compromiso unánime de todos. Y aun con ello y todo, no es suficiente.
No resulta extraño, pues, que muchos digan:
que me dejen así, como estoy... Me recuerda esto al milagro de la
resurrección de Lázaro, cuando Jesús en coloquio con los suyos les
decía: - No está muerto, tan sólo duerme...- Pero luego resultó que
estaba muerto. Menos mal que sobre lo más difícil tuvo lugar la acción
de Cristo (devolverlo a la vida)... Pero, -no lo olvidemos- para más
adelante volver a morir (elemento descorazonador). Lázaro en cuanto
Lázaro no dispone de la vida total, aun cuando haya generado en otras
personas la fe en Jesús.
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Si un ciego guía a otro ciego, ambos
caerán en el hoyo (guías de ciegos llamaba Jesús a los dirigentes del
pueblo de su tiempo…) Tomaremos como modelo el tiempo de la paciencia de
Dios (del que nos habla Santiago en su carta al querer responderse a por
qué Dios no viene pronto: os está dando tiempo para vuestra conversión,
dice).
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Tensión de impaciencia:
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Algunos ven necesaria e inaplazable, urgente
y vital, la RE: echar a andar a cualquier precio, y todo lo que se
demore por indecisión se ha de pagar a no gran plazo…
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Hay otros que no muestran prisa alguna, pues
desean que las cosas se hagan bien, con ponderación, pero van dando los
pasos oportunos…
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Un tercer grupo se apunta también a la
segunda situación, por miedo, comodidad, desilusión
Yo soy de los que no hace mucho pensaban que
el tiempo nos está apremiando y urgiendo a esta tarea; que valiente y
arriesgadamente debemos actuar… Pero estoy entrando a pensar que, como
se trata de un medio (¡tan sólo un medio!), deberá esperar hasta que
todos, o una buena parte estemos concienciados para utilizar esa
herramienta de acción múltiple. Oí que esta afirmación última no era
imprescindible dentro de un colectivo: juegan mucho las fuerzas de la
edad, los ‘instintos’ naturales de contaminación de nuestra vida de
consagrados… y que "una pequeña masa crítica" (apenas un 15% del
conjunto) puede ser suficiente como fermento de todos los demás que, o
no saben, o no les interesa tanto, o no son tan lanzados… Pero eso
siempre que el objetivo venga avalado por la autoridad, por los
responsables de la Orden, en nuestro caso.
El Capítulo General pasado señaló que fuera
la propia Congregación General quien se hiciera garante del proceso de
reestructuración, y le encomendó la reelaboración del Documento que ha
publicado por su encargo; pidió que se tendiera hacia la unificación de
fuerzas; que empezáramos a movernos… Y en esa estamos.
-
Creo que para la reflexión nuestra
genera más luz estudiar los para qués que los porqués. Y ésa será la
línea de mi exposición, después de lanzar unas consideraciones previas.
Parece que las intenciones originales han
ido degradando (otros dicen que haciendo más realista) el contenido de
este proceso. Antes se decía REFUNDACIÓN, un poco después
REESTRUCTURACIÓN, más adelante REORGANIZACIÓN y no sabemos si
terminaremos en una sencilla REVISIÓN...
Naturalmente que el vocabulario no es
inofensivo: detrás de las palabras, vienen los contenidos.
La RE(estructuración) es un medio colectivo
de gran alcance, (globalizador y aglutinante en el que se ha venido
trabajando y reflexionando entre nosotros desde hace ya varios años) que
pone en solfa todos los elementos individualmente considerados de la VR
(en esto no hay gran diferencia con otros temas amplios: son como las
cerezas de una cesta, que pretendes sacar una y salen muchas y
arracimadas). Trabajar en él significaría hacerlo en todo el resto de
los componentes conjuntamente…
RE(estructurar) para REVITALIZAR (igual peso
en ambos platillos, aunque con diversa consideración). Lo que se
pretende es Revitalizar y se considera un medio esencial para lograrlo
la RE (en este caso, se da más fuerza al fin que al medio que se va a
utilizar).
Entiendo que en REVITALIZAR se incluyen
contenidos más allá de los estructurales-materiales; más allá de los
organizativos-metodológicos: El Evangelio hace uno de esos espléndidos
resúmenes de las llamadas de Jesús hacia los suyos cuando dice: los
llamó para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar; que
traducido quiere decir: para relacionarse con Jesús y conocerle mejor,
para participar de su intimidad, para imbuirse de la energía de su
persona y para destinarlos luego a su misma misión, como efectivamente
lo hace poco más tarde… Así de amplio me suena a mí todo eso.
A algunos tal vez no les quede clara la
relación causa-efecto entre RE(estructurar) y Revitalizar; los
escépticos de estos temas recelan de que una cosa sirva para la otra, o
piensan que tal vez lo consiguiéramos igualmente por otros medios; les
doy la razón: en este caso creo que las palabras en sí mismas son lo de
menos; reestructurándonos ganaremos en vitalidad y ejercitándonos en
cualquiera de las variantes de la FIDELIDAD (vocabulario alternativo)
llegaríamos a las mismas metas.
Resumiendo esta idea que nos ocupa: la RE(estructuración) es un medio más entre los medios, que –por su
amplitud- puede aglutinar otros muchos componentes. Vamos a quitarle la
consideración de una moda pasajera más (como para algunos han sido las
pascuas juveniles, el oportunismo del laicado, y tantas otras cosas…)
En este tema esencial es donde hay que
ahondar y detenerse; no pasar adelante, aunque las afirmaciones no
puedan separarse de otras contiguas… Mientras tanto, iremos desgranando
para la comprensión global algunos otros ‘presupuestos’.
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Lo que habrá que hacer y que resulta ser
más visible:
-
Remover muchas estructuras, agitación, nueva
organización… que va a implicar también a personas. (Los que habéis
estado metidos en tantas reformas de leyes de educación podríais llegar
a una parecida conclusión: me rindo; ya me lo darán todo hecho, porque
una vida no soporta más que dos o tres grandes cambios…) Funcionamos con
este simple (en el mal sentido de la palabra) criterio; pero, al
contrario de lo que hacemos o pensamos, la vida debe ir permanentemente
incorporando los cambios que se generen… de otro modo, siempre los
padeceremos con el consiguiente coste.
.
-
Pensar que voy a tener nuevos compañeros,
nuevos hermanos: lo que inicialmente produce alegría, es signo también
de preocupación porque ‘el príncipe destronado’ va a perder su puesto de
honor en la casa (hoy tenemos un amplio abanico dentro de las familias:
padres que se casan de nuevo; opinión de los hijos acerca del recién
llegado a la familia…). El nuestro no es del todo distinto. En buena
voluntad y deseo de hijos ya mayores, deberíamos preparar la casa,
mejorar sus condiciones para acoger mejor a los que vienen a ella: crear
un espacio de ‘ekumene’… Hasta parece que el vocabulario en nuestra
reglamentación actual (CC, RR) se ha recreado en torno a este tema, al
servicio de lo que queremos decir. Tal vez hubiera resultado más
sencillo haber explicado ese vocabulario ‘novedoso’ de nuestras últimas
Constituciones y Reglas al respecto, para haber sacado una conclusión
más clara. Nos habríamos ahorrado esta parte de la reflexión anterior.
Nos hemos dado cuenta que, aunque en el
fondo la realidad era así, pues nuestra Consagración en el seguimiento
de Jesús al servicio de la Iglesia era universalista, la práctica
histórica y la normativa habían seguido otros cauces mucho más miopes y
que habían sido reducidas al prado en el pacíamos a diario. Anomalías
profundas, sobre todo en los conceptos de autoridad-obediencia, han
colaborado al oscurecimiento de esta realidad. Pienso que aún está tan
dentro de nosotros esa concepción que nos es imposible prescindir de
ella, y, por eso mismo, nos suenan a hueras algunas de estas
consideraciones.
No pretendo en este punto más que haceros
caer en la cuenta del vocabulario contenido en las nuevas CC y RR:
incorporación, incardinación, adscripción, inscripción... que darían
perfectamente para una más amplia reflexión de fondo.
-
Lo que habrá que hacer, pero que resulta
ser menos visible (y, por tanto, menos mensurable):
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Si la persona en este proceso se considera
como una herramienta, de la que se echa mano para una función… sentirse
utilizado
-
No urgida en su fidelidad, acomodada a la
situación en que se encuentra
-
No abierta al imprevisto de Dios; ligera de
equipaje
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No transformada interiormente en su actitud:
‘mándame’…
-
No encontrar la fortaleza para engendrar
(a), al estilo de Abraham; no mostrar la audacia para constituir una
familia con otro talante de relaciones (b). Si difícil la primera, más
difícil aún la segunda
-
Hay que hilar muy fino; es cuestión de
calidades y primores, como decía Calasanz: "La voz de Dios es voz de
espíritu que va y viene, toca el corazón y pasa; no se sabe de dónde
viene y cuándo sopla; por eso es muy importante estar siempre vigilantes
para que no se presente de improviso y se aleje sin fruto". En el ‘carpe
diem’ de lo sagrado así podría decirse. A través de ese ‘kairós’ Dios
nos ofrece las oportunidades de gracia.
Proceso continuo de muerte-vida: ¿qué
guardar? ¿con qué quedarnos? ¿qué es para nosotros lastre? ¿tenemos
fuerzas para seguir con todo? ¿dónde podemos conseguir vitalidad? ¿qué
va generándose nuevo dentro? ¿se nos ha echado el tiempo encima? ¿se nos
ha pasado la oportunidad ya? ¿debemos quedarnos vegetativamente a la
espera? ¿debemos resignarnos a morir? ¿hemos renunciado a la esperanza?
Para todo esto hace falta un proceso
detenido de CALIDAD:
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REFLEXIONAR |
ESCUCHAR(nos) |
ORAR |
EJECUTAR |
EVALUAR |
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- Cómo vivimos
- Cómo nos ven
- Cómo nos vemos
- Ilusiones que nos mueven
- Esperanzas de cambio que atisbamos
- Escuchar-ver-sentir
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- Qué dicen los hermanos
- Cómo
nos ven los cercanos
- Signos
del ‘hoy’ de Dios
- Los
caminos de Jesús
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- Los caminos de Jesús
- Debemos encontrar la Luz
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- Dejar
-Afianzar
- Crecer
- Sin demora,
- con decisión
- con criterio claro
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- Situación comparativa: antes/después
- Presencias y lugares
- Estilos de vida que nos han conducido
- Estilos de servicio que hemos practicado
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Discernir no debe ser tan difícil, aunque
se trate del tiempo (Mt. |
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Generalizado
Etapas
Calendario
Coordinadores
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Entrega-trabajo
Pobreza personal
VR: Elementos esenciales
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Aglutinadas
como en lluvia de ideas aparecen las finalidades no correctas; las no
del todo incorrectas y las verdaderas, en tres bloques.
LOS PARA QUÉS:
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NO
NO
NO
NO |
- No perder número
- Aprovechar más los esfuerzos
- Reorganizarnos
- Moda de actualidad Muchos caminan con esa
moda y les ha dado resultados: seguir el camino de otros, sin resultados
todavía comprobados
- Medio para molestar a las personas que se
encuentran acomodadas.
Poner el dedo en la llaga a personas que
dulcemente sestean
- Me lo darán todo hecho (plegarme a ello, de
buen o mal grado): resignación
- Evitar el agobio en que estamos inmersos
- Reciclaje superior a nuestras fuerzas
- Imposición de procesos a personas no
autoconvencidas; o forzar un poco la máquina, pues la inercia trabaja en
el sentido de continuar con la situación, aunque mala. Entiendo que la
caridad vale más que la segregación y la ruptura
- Moda del momento bautizada como un signo de
los tiempos actuales para la VR
- Nuevo intento (¡uno más!) que acabará
quemando a los que aún les quedan algunas fuerzas (algo similar a lo que
han supuesto las continuas reformas de las leyes de educación a los
profesores españoles...)
- Solución de ciertos problemas, no todos, ni
los más importantes
- Consuelo de los muchos que están en
situación semejante...
- Esperar una muerte dulce más por presentida
que por esperada
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- Para que nos animemos a reflexionar,
ponderar las cosas y juzgarnos a nosotros mismos
- Aguzar el oído (ante la inactividad y las
sospechas que surgen)
- Por ser la cirugía si no la menos agresiva,
al menos la que está más a nuestro alcance: Hemos renunciado a la
Refundación, estamos en la Reestructuración (no queremos bajar al
peldaño de la Reorganización)
- Arriesgar: hoy cualquier propuesta sencilla
puede parecernos un riesgo, cuando lo esencial al Religioso es estar en
situación permanente de riesgo por Cristo (¿se habrán vuelto locos todos
éstos que defienden estas cosas?, o ¿estaremos en una situación
demasiado cómoda los que no la deseamos?). Nos enorgullecemos a veces de
lo que debiéramos ser, aun a sabiendas de que no lo somos.
- Participar de la Globalización, la
Mundialización, la Planetización... también en esto
- Aprovechar mejor las infraestructuras que
tenemos y transformarlas en otras más útiles (y, en principio, más
sencillas)
- Remover la silla de los que la tenemos
ocupada en propiedad; romper esquemas de las personas: alguien que no se
mueve queda limitado a los contornos de su horizonte, a padecer miopía
toda la vida, y se incapacita para la riqueza infinita de Dios y del
mundo
- Aprovechar la última oportunidad; acaso esté
pasando el último tren
- Iniciar un largo e incierto camino hacia ‘el
lugar que yo te mostraré’
- Entrar en colaboración con otros; aportarles
algo nuestro (Nadie es tan pobre que no tenga nada que dar; ni tan rico
que no necesite recibir nada)
- Aplaudir a algunos religiosos que son más
animosos y que están más inspirados en el tema; pocos tenemos vocación
de vanguardia... pero ¡qué bien se camina por un camino algo conocido!
Cuando nos guían adecuadamente ¡qué tranquilidad en las personas y en el
grupo!
- Quitar el miedo a los que se juzgan
incapacitados y dicen: Viejo es Pedro para cabrero
- Conducir el proceso con ponderación y
criterio para saber acoger algunos casos singulares, en atención a
tantas causas que los han ido generando
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SÍ
SÍ
SÍ
SÍ
SÍ |
- Plantearse una serie de cuestiones vitales
para la reflexión-actuación-ejecución
- Compartir es un valor evangélico; y
compartir lo evangélico es doblemente evangélico
- Ser más fieles al carisma escolapio: ésta es
la afirmación capital
- Entrar en un proceso humano de calidad de
nuestra Vida consagrada y sus efectos
- Aquilatar el orden en la Orden
- Hacer las cosas con mayor dignidad: aunque
tuviéramos que morir por falta de descendencia (incrédulos como el
primer Abraham) si es porque Dios lo dispone así... (Calasanz: carta del
18.nov.1645)
- Sentirnos más corporativos (algo que nos ha
faltado en la historia, especialmente a los Escolapios)
- Sentirnos más arropados por los hermanos
- Darnos individual y colectivamente una
oportunidad de crecimiento; ofertarnos un salto cualitativo en nuestra
vida
- Abrirnos horizontes nuevos, aunque
difíciles: de haber vivido el patriarca José permanentemente en
Palestina con sus hermanos, seguramente habría crecido mermado y sin
ilusiones... El Egipto de su ‘cruel’ destino le ofreció campo para
florecer y desarrollar acciones nuevas y provechosas
- Confiar en los Superiores que sabrán
practicar el ejercicio de la humana prudencia (como sabios padres de
familia que sacan de su arcón, según la conveniencia, lo nuevo y lo
antiguo, dosificando las calidades...)
- Fabricarnos unos odres nuevos donde nos
quepa todo lo nuevo (muchas cosas de la vieja Europa no nos servirá). El
vino nuevo debe meterse en odres nuevos...
- Ser una Institución más fiel al HOY de Dios
- Ser más obedientes a Dios, a la Iglesia, a
Jesús, al mundo... que nos llaman
- Donar algo de lo que manifiestamente tenemos
en abundancia
- Compartir lo que uno considera sus
fortalezas con quien tiene menos o nada
- Trabajar mucho más intensa y conjugadamente
la fraternidad y el universalismo
- Prestar oído al dinamismo del Espíritu, una
de cuyas cualidades es vivir en precariedad, en la imprevisión (no
improvisación)
- Cultivo de valores hondos y referenciales en
nuestra vida religiosa, a modo de misticismo
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La experiencia nos dice que ninguna
Institución desea meterse en el potro de tortura para ser descoyuntado;
que con pequeños toques ajenos a la brusquedad se consigue que se
eliminen los pinzamientos, como cuando un atleta está en la fase de
calentamiento para su ejercicio deportivo. Hay momentos en los que los
giros, estiramientos en búsqueda de la elasticidad perdida producen una
sensación a medio camino entre la risa y el dolor. Y ése mismo puede ser
nuestro sentimiento: en mitad de la esperanza cristiana y de la
desilusión, entre la meta prevista y alcanzable y el esfuerzo que
deberemos poner para lograrla.
El tema está en no quedarnos inmóviles,
porque en la inmovilidad está la muerte. De nuevo, el círculo del
cambio. Volvemos ilusionadamente a empezar.
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