
|
|
Madurar Gozosamente en la edad mayor: éste es el imán que atrae la mayoría de los artículos y presentaciones del nuevo número de nuestra revista PERALTA.
La
clave está en el adverbio gozosamente. Todo lo demás lo pone la
Ver crecer y madurar, ver cómo viven nuestros mayores, nuestros padres y madres, nuestros hermanos religiosos mayores, es, a la vez que un signo cargado de un cierto misterio sagrado, una lección para quienes vamos detrás. Hay personas que maduran con nostalgia y como con pena de una etapa que se escapa de las manos y que irremisiblemente no puede volver atrás; y parece que esas personas se aferran a la actividad, a las costumbres y hábitos de siempre, como si no hubiera que tomar posiciones nuevas ante realidades nuevas.
Y
hay personas que nos dan hermosas lecciones de aprender a
Toda etapa es de fructificación, toda etapa de la historia es etapa de producción gozosa en Dios al servicio de los hermanos y de la Obra que Él un día hizo nacer entre nosotros. Tal vez sólo quienes han trabajado más sobre el sí mismo son los que saben fructificar en la etapa de la no tarea, de la no actividad, pero sí en la era de la contemplación, del hacia adentro, del contacto rico y fecundo de contacto con el Dios con nosotros anidado en lo profundo de cada ser humano.
Nuestra
época es época de éxodo y de exilio a la vez. Y en esta
P. Javier Negro, Sch. P. . |