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SOBRE NUESTROS ALUMNOS INMIGRANTES

Javier Negro, Sch. P.

 

 

Seis de los ocho colegios nuestros de la Provincia (Alcañiz, Barbastro, Jaca, Logroño, Soria y Calasancio de Zaragoza) tienen un aproximado 20% del alumnado perteneciente al colectivo inmigrante (magrebíes, latinoamericanos este-europeos y asiáticos: musulmanes, ortodoxos, de diferentes iglesias cristianas, tal vez algún hinduista o budista…). El colegio de Escuelas Pías de Zaragoza tiene ya sobre el 10%; y el de Cristo Rey es el que menos alumnado inmigrante tiene, dado el contexto urbano-geográfico en que está ubicado.

A veces nos enorgullecemos de tener este alumnado y nos confirmamos en la percepción con el argumento de que ya Calasanz tuvo en algunas de sus escuelas alumnos judíos y protestantes.

Gracias a ellos hemos "salvado", mantenido, o al menos cubierto los mínimos exigidos para no perder aulas, el alumnado de algunos de nuestros centros.

No hace muchos años, en Cullera, en un simposium de pedagogía calasancia, la Escuela Pía española hizo una declaración hermosa a favor de la "escuela inclusiva", como espacio de convivencia de las culturas, que, a día de hoy, desconocen todavía, por desgracia, la mayoría de los agentes educativos y evangelizadores de nuestros colegios.

Otras veces, por el otro lado, algunos se lamentan de esta realidad inmigratoria en nuestros centros: baja el rendimiento escolar en general, no estamos preparados para esta realidad que se nos impone, no entendemos cosas de sus culturas, son considerados socialmente por las instituciones sociales y políticas mejor que los propios españoles…

Sea como sea, los tenemos aquí, con más o menos conocimiento de los mismos, de su cultura y religión, de sus costumbres, de sus familias, etc. Su presencia nos obliga a replantearnos nuestra presencia escolapia, educativa y evangelizadora, pues son "nuestros", les pertenecemos y nuestro ministerio y carisma les pertenece también. En cuanto educadores y evangelizadores de la Obra de Calasanz, las Escuelas Pías, nuestra misión (evangelizar educando) y nuestro Carisma (experiencia de Espíritu, misión, espiritualidad y vida comunitaria, todo al estilo de Calasanz), nos están urgiendo una actualización para ser fieles a los mismos y para pervivencia del mismo carisma y misión.

Se me ocurre, por otra parte, pensar y soñar en una pastoral vocacional, además de la general, con y para ellos. Todavía, creo, ni nos lo hemos planteado; y el caso es que son uno de cada cinco de nuestros alumnos.

Estos días atrás, leyendo un artículo breve de la Acción Católica titulado Revisión de vida: sobre la inmigración, pensé que también nosotros, religiosos y laicos, podríamos hacer este ejercicio de revisión de nuestra vida ministerial escolapia, pues tal vez no estamos dedicándole todavía la atención y revisión de nuestra misión hacia ese colectivo inmigrante que puebla nuestras aulas: nos han invadido, como quien dice, sin enterarnos, y se ha producido una realidad que nos ha pillado a contrapelo y todavía no la hemos digerido bien. Así pues, casi calcando literalmente el contenido de dicho artículo, bien podría ayudarnos a hacer esa digestión hacer este ejercicio de revisión de vida, no sólo a nivel individual, sino también grupal (equipo directivo, consejo de pastoral, claustro de profesores, comunidad religiosa, Fraternidad Escolapia…):

1.- VER (abre tus ojos, tu oído, tu boca…):

  • ¿Qué inmigrantes conoces de tu colegio o parroquia?: de qué países, cuántos, cuántos años o tiempo están aquí.

  • ¿Qué sabes de su historia?:

  • de las causas de su inmigración

  • de su familia y las condiciones en que salieron de su país

  • de su llegada a nuestro país

  • de su religión

  • de sus cultura y costumbres

  • de su trabajo actual

  • de cómo se sienten aquí entre nosotros y de lo que piensan

  • de sus deseos, anhelos y aspiraciones aquí y ahora

  • de sus problemas y dificultades actuales

  • Podríais compartir en el grupo pertinente la respuesta a estas preguntas, tras la realización del ejercicio de los apartados anteriores.

2.- JUZGAR (reflexión con la mente y con el corazón):

  • La inmigración, los inmigrantes, son para nosotros una serte o un peligro, una oportunidad o una inoportunidad…?

  • ¿Qué se piensa y se vive al respecto en nuestro ambiente más inmediato, local, de barrio, de grupo de amigos o de relación social, de parroquia, de colegio…?

  • El encuentro y la relación con los inmigrantes ¿te ha hecho descubrir algo nuevo?:

  • de ti mismo

  • de tu trabajo

  • del sentido de la vida

  • de la visión y concepto de la familia

  • sobre la visión del mundo (globalización…)

  • sobre la religión y la fe y tu modo de vivirla…

  • sobre la educación y los maestros…

  • sobre la Escuela Pía

  • sobre el papel de la Iglesia…

  • Como cristiano ¿qué te aportan o qué luz te dan la lectura y reflexión de estos textos bíblicos?:

  • Hch 10: la historia del pagano Cornelio

  • Jn. 4: el encuentro de Jesús con la Samaritana

  • Mt.2,12: la historia simbólica de Los Magos

  • Mt. 15,21: la profesión de fe de la cananea

  • Lc.10,29-37: El buen samaritano

3.- ACTUAR (¿A dónde voy? ¿qué voy a hacer?

  • Para informarme e informarnos mejor de la realidad de vida de los inmigrantes: entrevistas personales, encuentros, visitas…

  • Conocer asociaciones ya existentes de inmigrantes que ya existen, visitarlas, invitar a sus representantes a nuestros centros y grupos…

  • Apoyar reivindicaciones justas de los inmigrantes: ver de qué modo, de las asociaciones de algunos de nuestros alumnos o sus familias… En campañas concretas de Cáritas, Setem, Itaca, etc.

  • Facilitar la expresión cultural (costumbres, juegos, deportes, fiestas, religión…) de nuestros alumnos inmigrantes y sus familias en nuestros centros en diferentes foros, lugares, tiempos, espacios, grupos…