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Participar en la eucaristía semanal, de
forma activa y responsable
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Participar en todas las asambleas
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1º Cor.11,18-19: Ha llegado a mis oídos
que, cuando os reunís en Asamblea, hay entre vosotros divisiones.
Pues es conveniente que haya divisiones, para que salga a la luz
los auténticos cristianos)
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Participar en la oración comunitaria, al
menos, una vez al mes
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Celebrar juntos la pascua, en la
medida de lo posible
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Estar representado en el consejo de
pastoral
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Cercanía a los escolapios y a su obra
(Participar en la formación
Calasancia)
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Compartir nuestro tiempo (favorecer
la convivencia y las relaciones humanas) al servicio de la misión
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Compartir una cantidad de dinero
concreta al mes, según la conciencia de cada uno, durante todo el
año (desde octubre a octubre),
cantidad que se comunicará al inicio del curso al ecónomo de la
comunidad, para los "pobres", con un destino concreto que la
comunidad decida.
IDEAS PARA LA REFLEXIÓN INDIVIDUAL Y GRUPAL
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Considerar sobre cada mínimo
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El sentido dado por la CEC a ese mínimo
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Qué nos implica y qué nos aporta: es
necesario que le demos un sentido propio, no aceptarlos simplemente
porque están establecidos por la comunidad. No hacer algo sólo por
hacerlo.
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¿Por qué es necesario para la CEC?
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¿Hasta qué punto somos capaces de
cumplir cada uno? ¿Hasta qué punto podemos –y estamos dispuestos a-
ir más allá? ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a llevar la
iniciativa, a pringar con lo que necesita la CEC?
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Necesidad de concretar el cumplimiento
de esos mínimos
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