-
Cuando aprendas a
descubrir y disfrutar de la bondad y la belleza interior
que te
habita, entonces, como por instinto, apreciarás
la belleza y la bondad que inunda el universo entero.
-
Las más grandes convicciones de la vida nacen del
silencio...
son lentas como la noche oscura, pero resplandecen como un amanecer
eterno.
-
Dios es más real
en mí, que yo mismo.
-
“En mi pozo hay muchas más palabras que no puedo
decir que las que he pronunciado”.
Así habla toda persona, especialmente el “místico”.
-
No te dejes vencer por sentimientos de culpa. El
Salvador ya ha llegado. Está dentro de ti. ¡Qué maravilla!
-
Aprende a mirar.
Seguro que verás. Aprende a esperar. Seguro que descubrirás.
-
Perdona siempre, siempre... pero para hacer esto no
hay más remedio que perdonarse a sí mismo
primero.
-
Todos llevamos dentro la vocación esencial de ser,
porque somos humanos, escandalosamente felices. Para eso nos
ha creado Dios.
-
Que me falte el aliento, que me falte la luz o el
alimento, pero que por nada en el mundo me falte el amor. Él
es mi sustento.
-
Escucha al “sabio” que llevas dentro de ti.
Ese “sabio” eres tú mismo en todo lo mejor de ti
mismo.
-
...Cuando murió asesinado lo hizo frente al verdugo,
mirándolo con misericordia... Jamás pudo aquel verdugo borrar
aquellos ojos que finalmente le vencieron.
-
Y la verdad que tanto había esquivado, tonto de mí,
se reducía a amar... Amar o no amar, esa es
la cuestión.
-
Ciegos nos levantamos en la mañana. Nos acostamos
inundados del
mar de tu luz recibida en la jornada.
-
Todos llevamos un mapa dentro
que nos indica el camino a seguir. El problema es que la mayoría no
lo hemos descubierto... Y así nos anda.
-
No digas nunca “mañana” a cada gramo de bondad y
belleza. “Mañana” podría no llegar
“nunca”.
-
Hay gente que se pasa la vida entre lamentos por lo
que hizo o dejó de hacer. Y mientras tanto se pierden lo mejor, el
momento presente. Mueren antes de tiempo
sin haber vivido.
-
Repítetelo hasta la saciedad:
¡Qué bello es vivir!
-
Y cada mañana, enfrente del espejo, mírate cara a
cara y di sin miedos: ¡Qué suerte de haber
nacido!
-
Deja de luchar contra la evidencia: sí, eres débil,
pero ahí precisamente reside tu grandeza.
-
Dios no nos quiere porque somos buenos ni perfectos,
sino porque le da la gana de querernos. Porque Dios sólo puede
amar. El día que comprendas esto, todas tus neurosis habrán
muerto para siempre.
-
Las estrellas son compañeras de camino,
en la noche, hacia la aurora. Cada persona que me encuentro es esa
estrella a través de la cual me aproximo a Dios.
-
Aunque no vea la meta, me
apasiona el camino.
-
Y si los demás no son perfectos... ¡Y qué más da!
¿Acaso yo lo soy? Dejémonos de historias y
empecemos a amar.
-
Reparte comprensión,
aquella que quizás a ti te negaron.
-
¿No lo sabías? El
tesoro está dentro... el tesoro eres
tú.
-
Que me encuentre la muerte despierto,
de pie como los árboles en primavera.
-
Sé a la vez explorador y cartógrafo
de tus propios sueños.
-
A veces nos deslumbran
las vidas ajenas. Pero la auténtica
aventura que es real para mí es mi propia vida.
-
Nadie puede presumir de vida fácil.
Dificultades, problemas,
soledad, dolor, fracaso o
penas... no son sino asignaturas que nos enseñan a descubrirnos
vulnerables... Hace falta mucha humildad para caminar.
-
No importa que el caminante muera en el camino sin
haber llegado a la meta. La meta está
dentro.
-
Aprende a estar a solas contigo mismo. Lo quieras o
no, el vecino más íntimo de ti mismo eres
tú mismo.
-
Cada mañana saluda al mundo con ojos de misericordia:
sus sufrimientos son tuyos y también sus gozos y
esperanzas.
-
Si te amases a ti mismo, es decir, si fueras feliz
con ser simplemente tú, entonces amar a los demás sería algo
espontáneo, no podrías hacer otra cosa.
-
La persona candidata por excelencia a la depresión
es aquella a quien le falta el amor.
-
Cuanto más buceo para encontrarme en el lago de mi
ser, tanto más me sorprendo por el abismo inmenso de lo que soy y
que aún no conozco... Y seguramente, lo sé, moriré en el
intento.
-
El miedo activa malignamente la imaginación
y ésta a su vez activa la ira, la sospecha maligna, la desconfianza
y el orgullo. Realmente el enemigo número
uno del amor es el miedo.
-
El misterio no es algo incomprensible que tengo que
descifrar,
sino algo que, aceptado, hace que me comprenda y me descifre a mí
mismo.
-
Las grandes personalidades de la historia son las que
han sabido mantenerse fieles a sus grandes
ideales y a las realidades más triviales de cada día.
-
El drama de nuestra cultura es que siendo tan liberal
en admitir ideologías de todo tipo, sea tan
cruel al tratar a las personas concretas.
-
La única vocación (llamada) que existe es la del amor.
Lo demás viene por añadidura.
-
El mejor consejero y
terapeuta del mundo es aquel que sabe pedir consejo y que, a
pesar de estar él mismo herido, anda en proceso de curación.
-
¿Has pensado alguna vez que en el más allá todos
viviremos alrededor del mismo Padre sin ser ya ni cristiano,
musulmán, hindú o budista? ¿Por qué pues tanto ruido acerca de lo
que nos separa mientras avanzamos hacia aquel lugar?
La peregrinación terrestre es un entrenamiento,
parábola del más allá.
-
Cuando el dolor te visite, sea el que sea, no lo
resistas.
Usa con él la estrategia del valiente guerrero: desactiva su energía
mortífera con la bondad interior que hay en ti. Lo vencerás.
-
No te conformes con nada menos que el amor.
De lo contrario llegarás al fin de tus días miserable
y vacío de todo. Sólo el amor nos hace eternos.
-
Encuéntrate a ti mismo, bucea dentro de ti...
Ahí se encuentra el Dios a quien tanto añoras aunque no sepas que lo
estás buscando.
-
Cuando la tormenta arrecia y sabemos estar ahí
sabiendo que pasará, crecemos porque sólo en la lucha encontramos
el aliciente de la vida.
-
El día en que te desligues de las personas
hasta el punto de que no te sientas culpable de su desdicha ni
protagonista de sus triunfos, habrás ganado un espacio grande de
libertad.
-
To love or not to love, that’s the question.
-
La ideología es el árbol que no deja ver el bosque.
Rompe la ideología y verás todo en su justa medida.
-
El hombre sin dirección vital es como un toro bravo
desbocado, un peligro para sí mismo y para los demás.
-
¿Creer después de Auschwitz? ¡Claro que sí!
Hubo quien durante Auschwitz creyó y escribió: “Será preciso
que alguien sobreviva para atestiguar que Dios estaba vivo incluso
en un tiempo como el nuestro, ¿y por qué no había de ser yo ese
testigo?”. (Etty Hillesum, judía
exterminada en un campo de concentración)
-
La grandeza del ser humano reside en la consciencia
de su fragilidad.
-
El arte es la plasmación de la originalidad personal
en un objeto, sea el que sea. Por eso todos
somos, sin exclusión ninguna, verdaderos artistas.
-
El fuego, por ser fuego, quema, alumbra e ilumina.
El corazón humano, por ser “humano”, ama con rayos que despiden
calor y luminosidad. ¡Pero a veces le echamos tanta agua!
-
Un no sé qué profundo me habla de un no sé qué lejano
que habita en lo profundo de mí.
-
Hacer que viva en mí lo mejor que vivieron los
muertos y hacer que lo que los vivos han
matado, resucite.
-
Vivir el presente confiando en Aquel del cual salimos
y hacia el que caminamos. Todo,
absolutamente todo será para nuestro bien.
-
El verdadero sufrimiento nos hace crecer.
Lo que nos paraliza es la representación del
sufrimiento, nuestra imaginación, que actúa siempre como una lente
de aumento que nos hace ver un pequeño mosquito como si fuera
un monstruo.
-
¿Deseas ser testigo de muchos milagros? Pues
entonces repite
siempre, hasta mil veces por día: “gracias por
todo”, incluso cuando el dolor más fuerte te visite. Ya lo
verás.
-
El mayor grado de madurez humana es cuando una
persona aprende a no querer las cosas sino
a aceptarlas.
-
El camino más fácil es el del odio, pero también el
más nefasto.
-
Mira, la vida te está esperando a la vuelta de la
esquina.
-
¡Qué estremecedor, para
la Biblia todo lo que es bello es
también bueno y todo lo bueno es bello!
-
Cada uno de nosotros tendría que ser auténtica
comadrona que ayuda a los demás a sacar de sí mismos
tanta belleza y bondad que habita dentro del corazón.
-
El baremo fundamental que demuestra que todos,
absolutamente todos somos iguales es el de la muerte. Su prueba,
huesos amontonados que no saben de coronas, tiaras ni perlas de
corales. El que más ama, ése es el más
grande.
-
Dime cómo hablas, de qué hablas, y te diré quién
eres.
-
Le preguntamos a Dios por qué de la muerte, pero el
nombre de los asesinos son: Herodes, Pilatos,
Hitler, Mobutu y tantos otros.
De Una vez por todas hay que declarar a Dios inocente.
-
El mal que existe en el mundo no puede ser
medianamente justificado a no ser desde “la
humildad de Dios” que ama hasta a los cabrones.
-
El poeta canta a la belleza, el maestro la enseña y
el místico la contempla.
Todos tenemos algo de
los tres.
-
Igual que una casa se comienza por los cimientos,
la “vida” hay que comenzarla por el
silencio.
-
La mayor fuerza humana reside en la interioridad
y se manifiesta en el desafío total hasta de la
muerte. Para ello hay que estar muy bien “estructurado” en la mente
y el corazón.
-
La mayoría de las personas, desafortunadamente, viven
como joyas preciosas entre la basura. Piensan de sí mismas
que son escoria.
-
Dime cuánto tiempo soportas estar a solas contigo
mismo en soledad y entonces te diré quién eres.
-
Si sabes mantenerte sereno frente a ti mismo, sin
perder la paz
a pesar de ti mismo, entonces aprenderás el secreto de la vida
auténtica, serás libre y enseñarás a muchos a serlo.
-
Puedes perderlo todo pero que nunca te falte
el amor hecho misericordia.
-
Y en el fondo de nuestro ser habita un pozo vacío y
sin fondo
que sin descanso nos grita: ¡ven!
-
No te quedes en las
minucias de las cosas. Vive cada minuto sin dejarte dominar ni por
el fracaso ni por el triunfo. Sé libre,
déjate arrastrar sólo por los impulsos del amor.
-
Como una fuente en permanente donación de agua pura y
fresca, así eres tú... Pero todavía no lo sabes.
-
Hoy por ti y mañana por mí.
Que nunca se apague de tu corazón el rescoldo de la misericordia sin
límites.
-
¡Eh!, Que el Mesías ya ha llegado.
Está peguntando por ti. ¿Dónde te escondes?
-
No te rindas. Que tus sueños
sean más potentes que tus caídas y tus miserias.
-
La vida es un camino. Sé el comienzo de pista y su
meta, pero la ruta
y su andadura la voy
descubriendo día a día.
-
El sufrimiento es escuela de crecimiento cuando lo
vivimos integrado en el proceso de nuestros
sueños.
-
Hacia adentro.
Esa es la auténtica dirección que hace digna y bella la vida.
-
Querer amar es el acto más grande de amor. Querer
creer es el acto más grande fe. Aunque Dios
no existiese habría que crearlo.
-
Una duda para el que cree, un problema para el que
ama, oscuridad para el que busca, odio contra el que perdona, maldad
contra el bondadoso... Así se forjan los
santos.
-
El mapa lo llevas dentro.
Todo lo que te ayuda a crecer en la capacidad de recibir amor y de
darlo hasta que te duela es “buena ruta”.
-
La persona ilustrada sabe mucho acerca de las cosas,
pero la persona sabia se sabe a sí misma. Y llega a la
conclusión de saber que no sabe nada.
-
El fanatismo es la ideología llevada al límite de la
exclusividad absoluta. El fanático dice
siempre: o conmigo o contra mí.
-
Empezar siempre de nuevo, cada día un paso más. Y
cuando sea necesario echar marcha atrás...
Esta es la sabiduría de la vida.
-
El pensamiento es como la paloma de Noé.
Vuela libre en busca de un ramo de sabiduría para enseñarnos a vivir
amando.
-
Deshazte de todo lo que no te ayude a saborear la
libertad del momento presente. Aquí y ahora. Lo demás no
existe.
-
Nadie puede ni debe olvidar. Pero sí puede
perdonar y curar.
-
La verdad es el amor.
Allí donde no hay verdad no existe el amor, no puede compaginarse la
luz con la oscuridad.
-
El miedo es un perro atado con argollas que ladra en
la noche.
Pero no puede hacer daño si tú lo ignoras y si esperas hasta que al
amanecer se apaguen sus ladridos.
-
La bondad te habita por todos los lados.
Tú eres bondad. Y cuando la liberas, el mundo comienza a ser mejor
que antes.
-
Nunca caigas en el orgullo de creerte mejor que los
demás. Esencialmente todos somos hechos de
la misma pasta y con el mismo barro.
-
En el cosmos somos no más que un granito de polvo.
Pero, insuflados por el Espíritu de Dios, somos polvo enamorado,
repletos de amor para ser sembrado por doquier.
-
La mente humana está hecha para la verdad, como
el corazón para amar.
-
Y la libertad es el regalo más bello que Dios me dio.
Sin ella ni puedo amar, ni ser amado, ni conocer la
verdad, ni ser yo mismo.
-
Aquel niño se perdió en
el parque de atracciones que tanto le había “atraído” como un
sueño de ficción. Fue tal su angustia hasta que por fin encontró a
su padre que, al abrazarlo, le dijo: “Papá,
mientras he estado perdido en este parque de mis sueños me decía a
mí mismo, `este parque no vale nada
comparado con el amor de mi padre´.