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SANTA MÓNICA, MODELO DE ESPOSA, NUERA Y MADRE (I) P. Victorino Ruiz Sola, Sch. P. |
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Mi
muy estimado en el Señor: Le adjunto la carta que le he escrito
a una
Celebré la misa de su boda y le bauticé los hijos. Tengo un trato muy afectuoso con toda su familia. Deseo que pueda aprovechar la semblanza de Santa Mónica, para los temas de familia. ......Son las 11.30 de la noche y aunque ya te he contestado juntamente con José Luis, quiero enviarte este correo. No sé de qué se trata el deseo de hablarme y no recuerdo cuándo he sido DURO contigo. Te aseguro que lo siento y te pido perdón. Sabes que te quiero como a una hija mía y así te trato. Por si puede servirte de algo, te pongo aquí la semblanza de SANTA MÓNICA, madre de San Agustín. Su marido Patricio no era cristiano y además tenía un carácter explosivo y unos corajes temibles. Mientras otras mujeres de su entorno aparecían con señales de golpes de sus maridos que no eran tan violentos como el suyo, ella nunca recibió ni un sólo golpe, lo que extrañaba a las que conocían a su marido. ¿Qué hacía Santa Mónica? Cuando su marido tenía esos momentos de violencia, enojo y explosiones de ira, ella se limitaba a callar. Cuando él estaba sereno, se le acercaba y le hablaba con palabras amorosas, diciéndole que tenía razón, pero que le perjudicaban esas reacciones... Así, poco a poco, logró que Patricio se fuese dulcificando y abrazó la fe cristiana. Se bautizó y no tardó mucho en morir. ¿Qué pasó con su suegra? Al principio su suegra la trataba muy mal, pero Mónica le pagaba con dulzura, con humildad, con cariño. Jamás le respondió de otra forma que como convenía a su santidad de vida. Un día se dio cuenta su suegra que lo que las criadas le decían de su nuera no concordaba con las virtudes de Mónica y se convenció de que las criadas trataban de conseguir su favor, enfrentándola con la nuera. Entonces le dijo a su hijo Patricio lo que pasaba y Patricio AZOTÓ bien duro a las sirvientas y su madre les dijo que eso era lo que recibirían si seguían hablando mal de su nuera. En lo sucesivo nadie se atrevió a insinuar nada contra Mónica. Por último toda su vida la empleó en servir a Dios y a rogarle ininterrumpidamente por sus hijos, especialmente por su AGUSTÍN, y por su esposo PATRICIO. Cuando santa Mónica murió, el hijo natural de Agustín, Adeodato, rompió en un fuerte e inconsolable llanto. Agustín dijo que no se avergonzara de llorar por la que tanto había llorado por él. Los efectos de sus súplicas se vieron bien claros. Antes de morir le dijo a Agustín: Yo no sé qué hago ya en este mundo. Mi deseo era verte cristiano católico y te veo no solamente eso sino siervo de Dios. Cuando Agustín se bautizo, a los 33 años, con él se bautizo su hijo natural, de 15 años, Adeodato, y su amigo Alipio. Hoy hay muchos, muchísimos AGUSTINES y faltan muchas MÓNICAS, que lloren ante el Señor y recen por sus maridos y por sus hijos e hijas. Santa Mónica es modelo de madres de esposas y de nueras. Es un modelo para todas las mujeres. Trata de imitar a Santa Mónica y estoy seguro que te irá mejor en muchos aspectos de tu vida, tanto en casa como en tu trabajo, en la escuela, con los compañeros de trabajo, con los alumnos y con las familias. Espero te haya gustado lo que te he enviado. Un abrazo y unión de oraciones. De Dios y tuyo, Vito.
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