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CARAVAGGIO Y CALASANZ,

figuras contemporáneas del arte y la pedagogía

Manuel Olave Lumbreras

 

Si las fechas que se barajan sobre el fallecimiento del maestro del claroscuro son ciertas como parecen indicar las últimas investigaciones, estaríamos a punto de conmemorar el 400 aniversario de la muerte del gran pintor italiano.

Con tal motivo, ha podido admirarse en Roma durante los últimos meses, una de las exposiciones más importantes que puedan configurarse de la pintura barroca.

Su obra es reivindicada en la actualidad como fundamental en la evolución de la pintura y, por si todo ello no fuera suficiente, dos hechos coyunturales recientes sitúan su figura en primer plano de actualidad. Por un lado está el interés del primer ministro italiano Silvio Berlusconi por la tabla de Caravaggio 'La conversión de Saulo' (1600-1601) que ha estado expuesta en la magna exposición celebrada en Roma sobre el maestro del claroscuro y por la que ha ofrecido cien millones de euros a su propietaria actual, la princesa Odescalchi.

Por otro lado, los responsables de la compleja investigación que se lleva a cabo desde hace algún tiempo sobre los presuntos restos del pintor - enterrados en el cementerio de San Sebastián de la pequeña ciudad Toscana de Porto Ercole donde le sobrevino la muerte cuando se dirigía a Roma -, han desvelado nuevos datos sobre su posible identificación y sobre las causas de su muerte, debida a la debilidad causada por diversas enfermedades como el saturnismo, que afectaba a muchos pintores de la época debido a la asimilación de los pigmentos del plomo.

Sin embargo, no es la innegable importancia del artista milanés en la pintura universal lo que pretende resaltar este sencillo artículo, sino su contemporaneidad con otra de las grandes figuras del panorama romano de principios del siglo XVII que no es otro que nuestro fundador, San José de Calasanz.

No son pocos los puntos de contacto que se pueden establecer entre las dos figuras, empezando por su estricta coincidencia en el tiempo y en el espacio, Ambos son conocidos por topónimos de su tierra, Caravaggio por el pueblecito italiano próximo a su Milán natal y Calasanz por el pueblecito del prepirineo aragonés próximo a su Peralta natal, ambos llegan a Roma alrededor de 1592 con un objetivo incierto y escasos medios materiales, ambos se hospedan en casa de sendos cardenales, en la del cardenal Del Monte uno y en la del cardenal Colonna el otro, ambos encuentran enseguida sentido a su estancia en Roma, Caravaggio con sus cuadros y Calasanz con sus escuelas, ambos inician su labor con el niño como protagonista,…

Pero dejémonos de preámbulos y que sean ellos los que hablen; por parte de Caravaggio, que lo hagan sus pinturas, y, por parte de Calasanz, que lo hagan sus escuelas.

  Cronología comparada de los dos genios 

1593:

Caravaggio: Niño con un cesto de frutas – Galería Borghese, Roma

Calasanz: Compra un cáliz y lo manda grabar con la inscripción “oro y plata en lugar de hierro” (en latín) para enviarlo a la parroquia de Peralta donde aún se conserva.

1594:

Caravaggio: La Magdalena - Galleria Doria Pamphilj, Roma

Calasanz: Después de tener en sus manos un canonicato en Urgell, consigue una canonjía para la catedral de Barbastro, pero aunque es nombrado antes que otros pretendientes, nunca se hará efectiva.

1595:

Caravaggio: La buenaventura – Louvre París (uno) y Pinacoteca capitolina, Roma (otro)

Calasanz: Ingresa en la cofradía de los doce apósteles iniciando una etapa de toma de conciencia de la realidad social romana que finalmente le llevaría a su compromiso definitivo con la educación de los niños.

1596:

Caravaggio: Descanso en la huída a Egipto, Galleria Doria Pamphili, Roma

Calasanz: Realiza varios intentos encaminados a escolarizar a los niños pobres, pero ni el Senado, en el que comparece para proponer que aumenten la paga de los maestros de escuela con la obligación de admitir a más niños pobres en sus escuelas, ni los jesuitas, que prefieren dedicarse a la educación de jóvenes más mayores, ni los dominicos de la Minerva, que no pueden ocuparse de este menester, aceptan su petición.

1597:

Caravaggio: Baco - Galleria Degli Uffizi, Florencia

Calasanz: Decepcionado ante tanta negativa, coge el toro por los cuernos y en un pequeño local de la parroquia de Santa Dorotea en el Trastévere romano inicia la gran aventura de su vida: educar a los que nadie parecía poder educar.

1598:

Caravaggio: Santa Catalina de Alejandría – Museo Thyssen Bornemizsa, Madrid

Calasanz: La dedicación a su incipiente labor educadora no le impide “rivalizar” con San Camilo de Lellis en la atención a los damnificados por la terrible inundación del Tíber, durante las navidades de este año.

1599:

Caravaggio: La vocación de san mateo - Contarelli Chapel San Luigi Dei Francesi, Roma

Calasanz: Ingresa en la cofradía de la Doctrina Cristiana, encontrando colaboración para su proyecto de Santa Dorotea entre algunos de los cofrades.

1600:

Caravaggio: Crucifixión de San Pedro - Cerasi Chapel Santa Maria Del Popolo, Roma.

Calasanz: Se inscribe en la cofradía de la Santísima Trinidad de Peregrinos y Convalecientes, desviviéndose por los peregrinos, y en la de Santa María del Sufragio.

1601:

Caravaggio: Conversión de San Pablo - Cerasi Chapel Santa Maria Del Popolo, Roma

Calasanz: Poco a poco deriva su interés hacia las incipientes escuelas, trasladadas ya a la zona de Campo di Fiori en el centro de Roma.

1602:

Caravaggio: Descendimiento – Pinacoteca vaticana, Roma

Calasanz: Traslada las escuelas al palacio Vestri y poco a poco comienzan a conocerse por toda Roma como “Escuelas Pías”.

1603:

Caravaggio: San Juan el Bautista - Nelson Atkins Museum Of Art, Kansas City.

Calasanz: Las Escuelas Pías del palacio Vestri, gratuitas y bien situadas, acogen un número creciente de alumnos. Aunque permanecerán allí desde 1602 a 1605, enseguida se constata la necesidad de buscar una mejor ubicación.

1604:

Caravaggio: Madonna de Loreto - Cavalletti Chapel Sant' Agostino, Roma

Calasanz: Cada vez más comprometido con la educación de los niños, abandona el palacio de Ascanio Colonna e inicia su vida en comunidad con algunos compañeros para atender mejor a las escuelas.

1605:

Caravaggio: La muerte de la virgen – Louvre, París

Calasanz: Buscando mejores instalaciones para sus escuelas, consigue el alquiler del palacio Mannini, más espacioso para esta labor.

1606:

Caravaggio: La cena de Emaus – segunda versión – Pinacoteca de Brera, Milán

Calasanz: Las Escuelas Pías cada vez más conocidas en Roma, reciben el reconocimiento del papa, que paga el alquiler anual del palacio Mannini que asciende a más de 300 escudos.

1607:

Caravaggio: Retrato de Alof de Wignacourt y un page – Louvre, París

Calasanz: El papa Pío V, por el Breve “Cum pridem”, crea la figura de un cardenal protector de las Escuelas Pías. El primero en desempeñar esta función fue el cardenal Torres, arzobispo de Monreal.

1608:

Caravaggio: Entierro de Santa Lucía – Museo Nazionale de Siracuse

Calasanz: Además de la ayuda papal, las Escuelas Pías reciben diferentes donaciones y permisos, imprescindibles para afrontar los gastos derivados del creciente número de alumnos en las escuelas que ya ronda los 1000 y sigue subiendo.

1609:

Caravaggio: Salomé con la cabeza del Bautista – National Gallery, London

Calasanz: Mueren, sólo es coincidencia, el primer Cardenal Protector de las Escuelas Pías, Ludovico Torres y (1609) y el fundador de la Congregación de Lucca San Juan Leonardi, congregación que ofrecería su ayuda pastoral a las Escuelas Pías y a la que Calasanz terminaría por unir su obra para asegurar su continuidad,

1610:

Caravaggio: David con la cabeza de Goliath – Galería Borghese, Roma

Calasanz: Escribe el “Documentum Princeps” documento fundacional de la pedagogía calasancia, que iba acompañado de un reglamento para maestros y de otro para alumnos.

Antes de terminar me gustaría puntualizar que la datación de las obras de Caravaggio no coincide en todas las fuentes consultadas lo cual no es inconveniente en un trabajo que no pretende ni ser exhaustivo ni especializado. Su único objetivo es revisar la obra de dos figuras contemporáneas que cimentaron su legado a la humanidad en el mismo tiempo y lugar.