|
|
ESPECTADORES O PROTAGONISTAS Prof. Rodolfo Andrés Avatte, Lic. en Psicología |
| . |
|
|
El
tema de los chicos y las adicciones, es un tema que nos
concierne a
Es importante para hablar con propiedad del tema, poder discriminar, dilucidar cuáles son las causas, dónde se instala, cómo se reproduce y qué rol nos compete a cada uno de nosotros en la prevención, para poder "proteger" a nuestros chicos y ayudarlos.
Sobre las causas externas, hay infinidad de estudios, estadísticas, artículos periodísticos, etc. Sobre ellas todos sabemos y no me voy a detener en enumerarlas, pero sí voy a tratar de explicar qué pasa con un tipo de causas y condicionamientos que no están precisamente en el "afuera" sino en el "adentro", y cuando me refiero al afuera y al adentro no estoy hablando del adicto, sino de los actores sociales que rodean al chico.
¿Quiénes son los actores sociales del entorno? Ni más ni menos que nosotros mismos: educadores, padres, profesionales, sociedad toda.
"Los actores sociales" somos también una de las más importantes causas de las adicciones, y para poder entender esta premisa, hay que integrarla con el concepto de "ser protagonista o de ser espectador".
El espectador mira, opina, saca conclusiones, no se involucra, su actuar es desde la crítica, la comparación, el chisme. No se compromete con el problema o cree que su compromiso es desde la "no involucración" directa, desde el estudio de la estadística de casos o la acumulación de artículos científicos o periodísticos sobre el tema...
El protagonista actúa, se involucra, es parte activa, acompaña, está presente, genera vínculos, ayuda a crecer, cuestiona.
Detrás de cada uno de estos estilos, está presente sin duda una de las causas más importantes del proceso adictivo, esta causa a que me refiero es la "omisión" y puede contextualizarse en la siguiente premisa: "La omisión de los actores sociales como causa de las adicciones".
Si,
omitir, mirar para el costado, no involucrarse como educador,
como
Estamos cansados de opinólogos, de analistas, de "descriptores "de lo que pasa en el afuera, de críticos a lo que hacen los demás.
Simplemente, el fenómeno de las adicciones se instala e instaura en el chico, o el adolescente con debilidad del yo, baja autoestima, dificultades para discriminar lo que es bueno de lo que es malo, incapacidad para decir que no, con crisis de soledad, con situaciones de discriminación, de desprecio, de no ser tenido en cuenta.
Nosotros, actores sociales, somos precisamente aquellos, que a través de nuestra "actividad" o inactividad" colaboramos para que esa "conducta adictiva" se instale o evolucione hacia una "no adicción".
Nuestra actitud, frente al chico, es fundamental: "desarrollamos o deterioramos al chico, los ayudamos a crecer o a decrecer.
Es momento de que nos detengamos a pensar no sobre lo que hacen los otros sino en lo que nosotros hacemos para con el problema adictivo.
El compromiso es precisamente el camino que nos puede conducir hacia una prevención efectiva. Sólo hace falta que cada uno de nosotros se involucre y deje de ejercer un rol pasivo y cómplice que lleva indefectiblemente a que el joven sea un adicto. |