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SEGUIMOS HACIENDO CAMINO...

Equipo educativo del Proyecto "Un lugar para la esperanza"

 

 

El día 8 de enero dio comienzo el segundo curso de inserción sociolaboral en el ámbito de la hostelería y el servicio en Peralta de la Sal. Podríamos pensar que pasado el primero, este sería mucho más fácil de iniciar dado que gran parte del trabajo estaba hecho. Pero no ha sido así, porque las características del curso han variado significativamente respecto el primero.

Uno de los cambios ha sido el aumento de alumnos en el centro, de seis a catorce, un cambio bastante importante, que entre otras cosas nos ha obligado a reorganizar el horario para poder ofrecer una buena formación. Es evidente que trabajar con catorce en una cocina o un comedor, por grande que sea, siempre va a ser muy complicado por el reparto de funciones, la atención que puedan prestar, o la que los propios docentes le puedan prestar a cada uno de ellos… así que decidimos organizar el trabajo en grupos, cambiando la dinámica del anterior curso. Otra diferencia que existe en este segundo curso respecto a los chicos son las nacionalidades; si antes solo contábamos con chicos rumanos o marroquíes, ahora, además, convivimos con chicos venezolanos, bolivianos e incluso un chico de Bulgaria, lo que hace que el intercambio de culturas sea aún más rico e interesante.

Respecto a las dificultades propias de un grupo tan numeroso no podemos negar que existen, pero tras haber trabajado en el reglamento interno, las normas básicas de convivencia y respeto y el trabajo de los educadores y el director, creemos que hemos comenzado con buen pié pues estas reglas han sido acatadas por los nuevos alumnos de manera muy rápida y correcta, consiguiendo un funcionamiento dinámico del centro.

Una de las consecuencias de este aumento de chicos, ha sido la incorporación al proyecto dos nuevos educadores que complementan el equipo educativo. Resaltar que una es una educadora y el segundo es un padre escolapio de origen camerunés, de tal manera que cada uno aporta nuevas visiones e inquietudes que ayudan a este equipo educativo a mejorar la labor formativa que estamos tratando de desempeñar.

Respecto a las funciones de los educadores, también hemos visto diferencias con las que hemos desempeñado en el primer curso:

Las visitas a las familias van a ser más frecuentes, tempranas y organizadas, de manera que en todo momento las familias estén informadas del progreso de su chico en el centro y sirva también para abarcar otro ámbito de nuestro trabajo que sería la educación desde la familia.

Una nueva función de los educadores es la visita y evaluación del trabajo de los chicos del grupo anterior en sus diferentes actividades laborales, es decir, visitas a las empresas para ver si su trabajo está siendo útil para éstas y también si el trabajo va siendo el adecuado para cada chico, porque aunque ya no estén en el centro, seguimos velando por sus intereses profesionales y personales.

Por otro lado, el esperado fin de las obras del centro, cada vez más cercano, nos anima a seguir trabajando con la ilusión de estrenar pronto la nueva cocina y poder organizar de una manera casi definitiva todo el ámbito formativo de este proyecto.

El proyecto educativo está basado como en el anterior curso, en una metodología de formación mediante clases prácticas y algunos momentos teóricos en las clases de formación de ayudante de cocina y camarero; clases de cultura general enmarcada en la hostelería realizadas de la manera más dinámica que sea posible; y actividades de ocio dirigido. Estas últimas ya no se basan solo en salidas o deportes, sino que realizamos talleres que rompen con la dinámica de la hostelería y que les ayudan a encontrar otras maneras de organizar su ocio.

Con todas las dificultades que surgen, seguimos trabajando para que poco a poco y con el tiempo adecuado se vayan transformando en facilidades, evaluando en todo momento cada una de las actividades y clases que hacemos para ir perfilando cuales serían las más adecuadas para el grupo que tenemos en este momento y cuáles pueden ser adecuadas para cualquier grupo que podamos acoger, sean cuales fueren sus características.