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EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA. UNA OPORTUNIDAD PERDIDA Crispín Megino Rillo, Sch. P. |
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Educación
para la Ciudadanía ha emergido en España rodeada de una
Voy a colaborar para esclarecer el tema con este artículo que tendrá cuatro partes: I. La propuesta del Consejo Europeo, una oportunidad para todos. II. La propuesta oficial española, tanto del MEC como de las CCAA, una oportunidad arruinada. III. Una reflexión sobre los contenidos y las posibles salidas ético-jurídicas. IV. Conclusión.
El Consejo de Ministros recomienda a los Estados miembros el 16 de octubre de 2002, en la reunión 812ª sobre la educación para la ciudadanía evocando los eventos sobre el tema amparados por sucesivos Consejos de Europa (El Convenio Cultural Europeo, París 1954, C.E. de Estrasburgo de 1997, Proyecto de Educación para la Ciudadanía Democrática, Kristiansand, 1997; C.E. de Budapest de 1999, Conferencia Permanente de Ministros de Educación Europeos de Cracovia de 2000, Conferencia de Estrasburgo de 2000), que impulsen la Educación para la Ciudadanía Europea. ¿Cuáles son los apartados de dicha recomendación?.
Asimismo pide al Secretario General del Consejo de Europa que informe sobre esta recomendación a aquellos Estados que participan en el Convenio Cultural Europeo, pero que no son miembros del Consejo de Europa.
Más tarde se fijará que el año para la Educación para la construcción europea sea el año 2005, de modo que desde distintas instituciones se elaboraron planes para asimilar la construcción europea. Será el Comisario de Educación, Formación, Cultura y Multilingüismo, el señor Ján Figel´ el responsable de elaborar un informe para saber cómo está el tema y elaborar propuestas; dicho informe lleva por título "Educación para la ciudadanía en el contexto escolar europeo" y se puede bajar libremente de la red en esta dirección www.eurydice.org En este informe europeo se recoge la práctica europea en este tema y el panorama es el siguiente en cuanto a la modalidad elegida en cada país:
C onclusión: Por lo tanto desde el Consejo Europeo se invita a construir un espacio europeo que comporta unas actitudes democráticas en las que se deben involucrar todas las instituciones privadas y públicas; se trata de avanzar en actitudes de tolerancia, respeto, pluralismo, libertad, creatividad, diálogo. No se trata, pues, tanto de una asignatura específica con unos contenidos concretos y no consensuados sino que dichas actitudes se pueden trabajar transversalmente desde todas las asignaturas, incluida la religión, y en todos los ámbitos sociales, incluida la familia. Y termino con esta pregunta ¿es esto lo que pretende el Gobierno actual de España con su propuesta?. Pregunta que queda para resolver en la segunda parte que lleva por título Educación para la Ciudadanía II: una oportunidad arruinada.
En la primera parte titulada "Educación para la ciudadanía: una oportunidad para todos" pudo quedar clara la pretensión del Consejo de Europa con su recomendación (2000) 12 sobre este tema. Allí pudimos constatar cómo se pretende crear una conciencia de espacio europeo físico, social y político donde primen los valores democráticos. En su propuesta pretendió involucrar a las familias, las religiones y las distintas instituciones privadas y públicas; todas pueden sentirse a gusto en la propuesta europea. El año 2005 designado como año europeo para la educación para la ciudadanía pasó en España sin pena ni gloria y es en 2006 cuando emerge con fuerza el tema porque hay una propuesta del Gobierno que se incluye en la LOE. Dicha propuesta impone la educación para la ciudadanía como una asignatura independiente y obligatoria para todos los alumnos.
Un poco antes o paralelamente a los trabajos del Gobierno, la
Aquí apuestan para que esta asignatura se imparta en Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato y desarrollan su propuesta que es calificada por el señor Alejandro Tiana como una iniciativa "muy pertinente", y que su Departamento la "analizará y debatirá". Victorino Mayoral expresa que "todas las sociedades transmiten valores, a través de la educación" y que el Estado "no está vacío de valores, ya que están en la Constitución". Para el presidente de la Fundación CIVES, la finalidad es "formar conciencias libres", introduciendo en el sistema educativo la educación cívica. Esta propuesta plantea educar a los alumnos en el "mínimo común ético de todos los ciudadanos, no sólo desde el punto de vista teórico, sino práctico, en una sociedad cada vez más plural moral, religiosa y culturalmente, que constituye un reto para la sociedad". Allí también, por su parte, Dionisio Llamazares, titular de la Cátedra de Laicidad y Libertades Públicas de la Universidad Carlos III, puntualiza que esta propuesta pretende "condensar lo que se entiende por patrimonio común de valores, compartido y asumido por todos, desde las primeras etapas de la formación". Estos señores apuestan por el abandono de la transversalidad que propició la LOGSE y por la imposición de sus contenidos como asignatura para todos en Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato, a pesar de que el Ministerio en un principio apostó por el mantenimiento de la transversalidad tal y como aconsejó el Consejo Escolar del Estado en lugar de crear una asignatura independiente. También abogan porque todo esté encuadrado en el prisma de "la laicidad". No obstante como todos sabemos ha sido recogida como asignatura independiente y obligatoria para todos en Primaria, ESO y Bachillerato, en la LOE, ley que por cierto no es un valor común sino que fue aprobada solo por 181 votos, alguno menos que la LOCE 4 años antes (LOE 2/2006 de 3 de mayo). Puestas así las cosas, los colectivos sociales fueron tomando conciencia del problema y apostaron por entrar en el debate del tema y el 12 de noviembre de 2006 convocaron una gran manifestación que resultó multitudinaria con un millón de personas en la calle exigiendo respeto a sus puntos de vista. Los colectivos más activos fueron: El Foro de la familia, la Concapa, Hazte oir, Profesionales por la ética ... que denunciaron desde el primer momento el espíritu de adoctrinamiento que llevaba esta asignatura teniendo en cuenta los contenidos que habían puesto en los borradores de la LOE y de los decretos que la desarrollaban. Apoyan la propuesta del Gobiernos además de las asociaciones ya aludidas anteriormente, la Plataforma de Organizaciones de Infancia, la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos de España (FENADEE), la FAPA Giner de los Ríos, la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres (CEAPA), la Federación Estatal Sectorial de UGT, la FAEST. En cambio, se muestran críticas las asociaciones ya referidas anteriormente como contrarias a las que se añade FERE-CECA. En esta situación, el Gobierno, en diciembre de 2006, promulga los RR Decretos de las enseñanzas de la asignatura para Primaria (RD 1513/2006 de 7 de diciembre) y ESO (RD 1631 de 29 de diciembre), para Bachillerato tardará un poco más (RD 1647 de 2 de noviembre de 2007). Unos dicen que el Gobierno es flexible y acoge numerosas sugerencias de FERE-CECA y que, a la vez, se encarga de presentar como intratables a la Conferencia Episcopal y a la Concapa; otros manifiestan que ha jugado a dividir a los colectivos sociales consiguiéndolo. Tal vez convenga estudiar los recursos de materiales que colgó la Web del MEC (Alí babá y los cuarenta maricones, que apresuró a descolgar rápidamente) y de ciertos manuales del profesor de esta asignatura en alguna Comunidad Autónoma (que también se ha apresurado a clausurar).
Más adelante el Ministerio accederá a que la asignatura pueda
Ninguna polémica hubiera habido en España si el encuadre de la nueva asignatura hubiese sido el mismo que en Alemania, Islandia o Noruega; "Respeto a Dios como uno de los objetivos más importantes de la EpC". (Alemania). "Las prácticas educativas deben caracterizarse por la tolerancia, la ética cristiana y la cooperación democrática". (Islandia). En EpC "de acuerdo y en colaboración con las familias, tratará de dar a los alumnos una educación cristiana y moral y de extender el conocimiento y la comprensión de los principales valores cristianos y humanos". (Noruega). Conclusión a la segunda parte: Son muchos los que piensan que el Gobierno ha querido aprovechar la recomendación (2002) 12 del Consejo de Europa sobre el espíritu de una educación para la ciudadanía democrática para imponer una asignatura con unos contenidos que rebasan la propuesta europea e incluso las propuestas del Consejo escolar del Estado Español y del propio Consejo de Estado. Por lo tanto, como ha dicho algún filósofo autor de un libro para la ciudadanía editado por una editorial católica, es muy posible que la asignatura en España haya descarrillado.
En la primera parte titulada "Educación para la ciudadanía: una oportunidad para todos" pudo quedar clara la pretensión del Consejo de Europa con su recomendación (2000) 12 sobre este tema. En la segunda parte titulada "Educación para la ciudadanía: una oportunidad arruinada" pudimos apreciar cómo en España este espíritu europeo de educación a la ciudadanía en los valores democráticos desemboca en la imposición de una asignatura obligatoria en los tramos de Primaria, ESO y Bachillerato con un corte ideológico inadmisible para la inmensa mayoría de ciudadanos. El RD 1513/2006 de 7 de diciembre presenta estos bloques para la asignatura en Primaria: 1.- Individuos y relaciones interpersonales. 2.- La vida en comunidad y 3.- Vivir en sociedad. Por otra parte el RD 1631/2006 de 29 de diciembre presenta el siguiente programa: 1.- Aproximación respetuosa a la diversidad. 2.- Relaciones interpersonales y participación. 3.- Deberes y derechos ciudadanos. 4.- Las sociedades democráticas del siglo XXI y 5.- Ciudadanía en un mundo global. Aparentemente son títulos inocentes; el Gobierno para salir del atolladero ha promulgado unos decretos con contenidos digeribles en su redacción pero ha permitido que cada Comunidad Autónoma legislara a su aire sobre los mismos; veamos el resultado:
Con este esbozo de panorama no es de extrañar el posicionamiento de los colectivos sociales que quieren ejercer el derecho que tienen los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus propias convicciones y que les reconoce la propia Constitución Española. Puestas así las cosas, dichos colectivos afirman que no se puede aceptar los planteamientos del Gobiernos y de las CC.AA. que amplían los contenidos del RD elaborado por el Gobierno por las siguientes razones:
Pudo darse el acuerdo social y político si el Gobierno hubiera acogido una de estas tres salidas ético-jurídicas que se le presentaron:
Ninguna de las tres salidas fue considerada como válida desde el Gobierno y ahora los colectivos sociales están promoviendo la objeción de conciencia a toda la asignatura o a parte de los contenidos; ya llevan unas 20.000 objeciones de conciencia recogidas; es un empeño encomiable y valiente a pesar de la incertidumbre y zozobra en la se sumergen; se impone un cambio de la ley o de los contenidos de la asignatura ciñéndolos estrictamente a los valores democráticos y constitucionales como aconsejaron en diciembre de 2006 el Consejo Escolar del Estado y el mismo Consejo de Estado. Conclusión a la tercera parte: se ha impuesto una salida que divide a las Comunidades Autónomas en dos bloques como si correspondiesen a dos Españas diferentes; esto es una insensatez porque introduce en el panorama educativo la división y en muchas conciencias la zozobra.
Sería bonito soñar con una asignatura de Educación para la Ciudadanía que asumiese la visión cristiana de la vida como sucede en Alemania, Islandia y Noruega de un modo explícito y en la mayoría de los países europeos de un modo implícito (véase el informe eurydice del Consejo Europeo). En España se quiere marcar un solo paso intermedio para imponer más adelante una visión laicista de la vida, lo cual siempre será rechazable. La apuesta debería ser por educar en un espíritu de ciudadanía que más que una asignatura podría entenderse como el alma de la civilización occidental que asumiese estos tres principios generales:
Si echamos una mirada a las editoriales que tienen libro de texto sobre esta asignatura en España y que he podido estudiar (Cives, Octaedro, Algaida, El Serval, Akal, Edelvives, Edebé, S.M., Anaya, Santillana, Oxford, Editex, Casals) hemos de concluir que solo una, a día de hoy, asume en sus planteamientos el Carácter Propio de los Centros concertados y promociona una visión cristiana del cosmos y de la vida humana y esa editorial es Casals; se pueden considerar como neutrales Edelvives, Edebé, S.M., Anaya, Santillana, Oxford, Editex; como rosas podríamos considerar a Octaedro, Algaida, El Serval; como nacionalista a Akal y de corte laicista a Laberinto que edita el texto de la Fundación Cives. Por lo tanto y a modo de conclusión, no hay que poner ningún reparo al “espíritu y la letra europea” de educación para la ciudadanía como ámbito educativo para construir la democracia europea, ni siquiera a que exista una asignatura de Educación para la Ciudadanía pero a la vez hay que manifestar ciertas reservas al programa concreto que impone el Mec y rechazar los contenidos ideologizantes de las Comunidades Autónomas que amplían los de los RR. Decretos del MEC. Podría decirse sí a la asignatura pero no a esta manera de imponerla y mucho menos a los contenidos de corte laicista de ciertas Comunidades Autónomas. |