LAS ESCUELAS DE CALASANZ HOY

Comisión N. de Ministerio Escolapio, 2003....

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Evangelizar educando

(P. Fernando Gallo)

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A vino nuevo, odres nuevos

(Manolo Olave)

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El ministero escolapio y los jubilados de las clases  

(P. Manuel R. Espejo)

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Nuestro ministerio escolapio

(P. Fernando Gallo)

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Las escuelas de Calasanz hoy

(Com. Min. Escol., 2003)

 

 

Principios para entender un colegio escolapio

(Proy. educativo evang.)

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Mi más difícil caso educativo

(P. José Antonio Gimeno)

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La promoción fraterna

(Mov. Por un mund.mejor)

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Corrección fraterna

(Mov. Por un mund.mejor)

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Mi experiencia entre los más pequeños

(P. Stephen Verla)

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Tres cosas he aprendido

(P. Félix Jiménez Tutor,

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Ser escolapio laico en la pública

(Toni Tena) 

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Nuestro ministerio

(Encarnación Rallo)

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Examen de conciencia para niños

(P. Victorino Ruiz Sola)

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Nuestro ministerio en Camerún

(P. Stanislas Chowaniec)

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La escuela popular de José de Calasanz, las Escuelas Pías, a lo largo de los años y de la historia se han adaptado a las diferentes circunstancias y momentos que les ha tocado vivir. El sueño, el compromiso y el esfuerzo de Calasanz fue la primera semilla. El grano que ha germinado y ha ido creciendo en el proceso de los años.

Hoy, por suerte, en el estado Español, la escuela para todos es ya una realidad. Una realidad que ha impulsado a muchas personas fieles al proyecto de Calasanz, a vivir, a sembrar y a trabajar este compromiso en países desfavorecidos económicamente, donde la escuela para todos queda, aún muy lejos de ser una realidad.

Mientras tanto, en nuestro país, tenemos el reto y el compromiso de continuar fieles a los inicios, construyendo una escuela comprometida con los más débiles, una escuela acogedora, abierta a todos, sin discriminaciones.

Una escuela que integra a todos los alumnos y alumnas sin discriminación ni exclusión. "Jesús quiso significar el Reino en una mesa: una mesa compartida en la hermandad, en la que todos tengan su puesto y su lugar. Cada uno con su taburete y para que todos llegue la mesa, el mantel y el con qué" 1

Las Escuelas Pias (hoy equivaldría a Escuelas populares) han entendido, desde siempre, la escuela como un espacio predilecto para ayudar a crecer personas abiertas (no doctrinarias, ni dogmáticas), solidarias y moralmente comprometidas. Desde la educación, estamos convencidos y convencidas que se puede construir un mundo más justo, donde todos y cada uno sea digno de vivir y tenga lo necesario para vivir de manera plenamente humana, entendiendo que todos y todas somos hijos del mismo Dios y por lo tanto, hermanos y hermanas, no perfiles o siluetas humanos ni números individuales sociales.

Este modelo de persona y de sociedad que hacemos crecer, sabemos que se construye con las pequeñas y constantes acciones de cada día, desde la coherencia, el trabajo y las relaciones personales entre los alumnos, docentes y todas las personas implicadas en el proyecto educativo compartido por todos.

Entendemos este modelo como la levadura que nos impele a crecer y a avanzar; es el compromiso que hemos adquirido delante de la sociedad. El compromiso cristiano, a la vez, porque no nacimos sólo desde instancias sociales y culturales, de nuestra institución.

Un compromiso que se concreta:

  • No reduciendo la escuela a un lugar de transmisión de conceptos, sino a un espacio para aprender a trabajar juntos, para aprender a vivir, aprender a ser y sobre todo a querer: "La educación puede contribuir a la trasformación social, si se vive como un proceso dinámico, que desborde ampliamente los aprendizajes escolares a una realidad social y política con una intencionalidad claramente transformadora" 2

  • Entendiendo la diversidad en la pluralidad de culturas, religiones y sentidos de vida como un valor que nos enriquece a todos y todas, no como obstáculo ni dificultad para la convivencia.

  • Viviendo la diferencia como una oportunidad que nos permite crear situaciones de colaboración, cooperación y ayuda mutua, a aprender los unos de los otros y nos obliga a innovar la manera de enseñar y de aprender: educar educándose (Louis Evely), pues "nadie es tan rico que no pueda recibir algo ni tan pobre que no ya no pueda dar algo" 3

  • Abriendo las puertas de la escuela; acogiendo, sin miedos ni reticencias, a los más débiles, a alumnos con dificultades o discapacidades, a emigrantes o de otras etnias, los que más nos puedan necesitar hoy y aquí.

  • Trabajando la paz potenciado la participación de todos los alumnos y sentido crítico, convencidos de que es la asignatura obligatoria no aprobada aún hoy en el sistema educativo de todos y de cualquier país, pues es un área tan necesaria y esencial como las Matemáticas, El Lenguaje, los idiomas modernos…

  • Haciendo de las escuelas espacios de relaciones humanas acogedoras, de gratuidad, y de verdadera libertad, donde el alumno se sienta exigido, y respetado a la vez; y, sobre todo, querido y aceptado tal como es: ejercitando esa energía que es terapéutica: hay personas que pueden ser curadas con una comida en común, con una palabra compartida, con un paseo desinteresado" 4

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1 La Mesa compartida R. Aguirre. Cit. Ximo García Roca. Simposium de Gandía 2001

2 Bases educativas que fundamentan la respuesta a estos nuevos retos educativos. Margarita Bartolomé. Simposium de Gandía 2001.

3 Dom Helder Camara.

4 Retos Educativos actuales para la escuela popular. Ximo García Roca. Simposium Educativo escolapio de Cullera 2001.