![]() |
LA PROMOCIÓN FRATERNA Servicio de animación comunitaria del Movimiento "Por Un Mundo mejor"... |
| . |
|
Una forma nueva Supuesta la exigencia evangélica, tanto más urgente cuanto más necesaria de buscar el bien del hermano y de la comunidad, se puede buscar, según el mismísimo espíritu del evangelio, una forma de encuentro que facilite el crecimiento de la comunidad y de las personas, que resulte una ayuda eficaz para el resplandor de las cualidades y para la superación de los defectos. Esta forma que llamamos de "promoción fraterna" supone una comunidad de vida y de acción apostólica, en la que sus miembros quieren y buscan la perfección evangélica y están decididos a vivir de la comunión con Cristo, a pagar un precio para ello, pasando por la cruz de la purificación, a crecer en Él hasta llegar a la plenitud de madurez en Él. Al menos están empeñados en esto.Es el ejercicio en el que se realiza la finura del amor fraterno. Somos hermanos, hijos el mismo Padre, que corrige sólo para nuestro bien y para que participemos de su santidad (Hebr.12,10), pues somos imagen suya. Él ha infundido en nosotros su amor y nosotros debemos hacer como El. Por lo tanto, la corrección fraterna será el ejercicio de aquellos que, movidos por la caridad, intentan contemplar gozosamente al otro, con la mirada benévola de Dios que crea sólo el bien en aquellos que ama. Por esto, el esfuerzo se centrará en la interpretación positiva del comportamiento del hermano para descubrir en él los valores encarnados, las cualidades, los dones con que Dios lo ha dotado. De este modo, cada miembro del grupo podrá recibir la luz que le permita desvelar su "misterio personal" y descubrir el amor de Dios presente y encarnado en él. Las limitaciones personales, los defectos, deberán ser interpretados a la luz de este enfoque, ya que, en la pobreza de espíritu, aquéllos llegan a superarse mejor y de este modo se manifiesta más claramente el don de Dios. Por lo tanto, no debe decirse sólo lo negativo; lo importante es señalar aquello que conviene corregir para desarrollar lo positivo. Así es como el Pueblo de Dios, en una pausa de su peregrinación por este mundo, descubre la presencia del Señor en aquéllos que caminan juntos en la misma dirección, para sostenerse y fortificarse en la esperanza, a la vez que gozan dando testimonio a los demás de unidad alegre y con fundamento y son portadores de alabanza a Dios. ESTILO El estilo de este encuentro tiene gran simplicidad evangélica, en el clima de la Montaña, del gozo de los pobres de espíritu, de los sufridos, de los que ven a Dios… Las condiciones ambientales deben favorecer una atmósfera de paz, de reflexión, de silencio, propia de los momentos profundos, de los grandes acontecimientos salvíficos, ya que se trata de descubrir la obra del amor de Dios en los hermanos. Se exige gran sinceridad, lealtad, prudencia de Espíritu, para que sea éste quien edifique y plante. Nada debe herir, ni siquiera el tono; nada debe airar ni perturbar. Sólo debe resplandecer la caridad benigna, que todo lo interpreta bien y que sabe excusar. Así, el encuentro, en vez de ser ocasión de despertar tensiones personales, servirá a cada uno para superarse, para aceptarse y para madurar en la esperanza. Y será expresión de nuestra fe en el "sacramento" que es cada hermano. MÉTODO
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||