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Al
ver el número de escolapios autóctonos, se puede afirmar que el Vicariato
La rapidez de este crecimiento es muy positivo y, sin duda, una de las particularidades de nuestra demarcación. El Camerún escolapio es joven, signo de vitalidad y de dinamismo. Sin hacer cálculos concretos, desde una simple mirada panorámica, la media de edad de los religiosos estaría en torno a los 30 años. Sin exagerar, la mayor parte de los Profesos Solemnes se encuentra en el periodo del Quinquenio. Es verdad que somos jóvenes e incluso muy jóvenes. La juventud es una ventaja y oportunidad innegables. Pero, al mismo tiempo, si esta juventud carece de ejemplos o de modelos directos, podría verse limitada en parte su eficacia. A la vitalidad, agresividad, fuerza, ánimo y creatividad propias de los jóvenes, falta la sabiduría, moderación y templanza propias de los mayores (iba a decir afectuosamente "los viejos"). Recorriendo nuestras comunidades del Vicariato, constatamos que cuatro de seis tienen personas mayores: a saber Yaoundé, Bamendjou, Bamenda y Kumbo. Yaoundé es la única que tiene dos mayores; y Bamendjou tiene la suerte de que el P. Ángel haya aceptado quedarse con nosotros. Se lo agradecemos. ¿Qué será de la segunda comunidad de Yaoundé y de otras posibles fundaciones? El regreso del P. Mariano Blas a España por enfermedad ha sido muy lamentable para todos nosotros, porque todavía no habíamos aprovechado su experiencia y su conocimiento de la Provincia y de la Orden. La mera presencia de un religioso, el hecho de verle vivir puede revelarnos y hacernos sentir lo que ningún libro puede enseñarnos. Además de esto hay historias y anécdotas. El paso entre nosotros del P. Jesús Ramo fue muy elocuente. Nuestro desarrollo no significa que los jóvenes sean por principio irresponsables y que los mayores sean infalibles. ¡!No!! Tanto los unos como los otros son capaces de prudencia y de insensatez. Pero generalmente las familias y colectivos se perpetúan normalmente transmitiendo sus valores de arriba abajo, de los mayores a los mas jóvenes.
El
Vicariato de Camerún tiene juventud y aunque echamos de menos la experiencia de
los mayores sobrevivirá porque está en las manos de Dios. |