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ORACIONES DIVERSAS

 

 

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  MAESTRO...
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Si tu corazón late más aprisa

viendo a tus alumnos.

Si cada cara de un niño o niña

es para ti un alma que hay que cultivar.

Si cada hora de clase

se te ha escapado aprisa.

Si amas tu trabajo más

cada día que pasa.

Si las dificultades y obstáculos

te encuentran sonriente.

Si llegas a hacer  de tu aula

un lugar amable y alegre.

Si sabes compaginar la justicia y la verdad

con el amor y el perdón.

Si sabiendo tantas cosas no te crees sabio

y sabes volver a estudiar lo que creías saber.

Si, en lugar de sólo interrogar,

sabes, sobre todo, responder.

Si sabes ser niño

permaneciendo maestro.

Si ante la belleza sabes sorprenderte

y tu vida es lección

y tu palabra silencio.

Si a tu lado tus alumnos aman la vida

y están locos por gozar cada día de ella.

Si has conseguido despertarles

la pasión de ser y vivir lo que cada uno ya es,

entonces... tú eres

            MAESTRO.

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  PADRE NUESTRO DEL EDUCADOR
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Padre nuestro,

que estás en el interior de cada niño y joven.

Ayúdame a entrar en el lugar sagrado de su corazón,

colaborando contigo, Maestro Interior,

en el resplandor de la Verdad en él.

Santificado sea tu nombre:

que en la relación con mis alumnos y compañeros,

en los pasillos y en las clases,

en los recreos y en nuestras conversaciones,

en nuestros claustros y evaluaciones,

brille tu amor a través nuestro

y quede glorificado tu nombre.

Que nuestro centro sea una parábola de tu Reino:

Para ello, te pedimos  que nos ayudes

a vivir en nuestras relaciones

la verdad, la justicia y el amor.

Que en nuestros planes y proyectos

se haga tu voluntad y no la nuestra;

para que tu plan de salvación

sea realidad entre nosotros.

Sigue dándonos, Padre, 

el pan de nuestro sustento de cada día

y el de nuestras familias.

A la vez que te decimos

que deseamos ser generosos y

compartirlo con quienes más lo necesitan.

Perdona nuestras injusticias, nuestros enfados,

ignorancias y debilidades,

ya que nosotros queremos

perdonar las ofensas que hemos recibido.

No nos dejes solos, no sea que nos desviemos

de tu proyecto de vida

o caigamos en la tentación

del abandono, la desesperanza y el desánimo.

Y sigue caminando a nuestro lado,

como el ángel Rafael con Tobías.

Manda muchos ángeles de la guarda

sobre nuestros alumnos;

guíalos tú, cuídalos tú,

que también son hijos tuyos.

Amén

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  ORACIÓN POR MI COMUNIDAD
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Padre, hoy quiero pedirte

por mis hermanos y hermanas de comunidad.

Tú los conoces personalmente:

conoces su nombre y apellido,

sus virtudes y defectos,

sus alegrías y sus penas,

su fortaleza y su debilidad,

sabes toda su historia.

Los aceptas como son

y vivificas con tu Espíritu.

Tú, Señor, los amas

no porque sean buenas personas,

sino porque son hijos tuyos.

Enséñame a querer de verdad a cada uno

Tal como amaba tu Hijo Jesús:

no por sus palabras u obras,

sino por ser ellos mismos,

descubriendo en cada cual,

especialmente en los más débiles,

el misterio de tu amor incondicional y gratuito.

Te doy gracias, Padre,

porque me has dado hermanos y hermanas

con quienes recorrer en compañía,

en comunidad, el camino de la vida.

Son un regalo tuyo para mí,

un verdadero sacramento,

signo sensible y eficaz

de tu presencia ante mí.

Dame la mirada de Jesús

para mirarlos con tu mirada

y dame su corazón

para amarlos con su corazón generoso y tierno,

porque también yo quiero ser para ellos y ellas

sacramento vivo de tu presencia ante ellos.

 

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  HAZNOS UNA COMUNIDAD ALEGRE
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Señor Jesús,

danos una comunidad abierta, confiada y pacífica,

invadida por el gozo de tu Espíritu Santo.

Una comunidad entusiasta,

que sepa cantar a la vida,

vibrar ante la belleza,

estremecerse ante el misterio

y anunciar el Reino de tu amor.

Que llevemos la fiesta en el corazón,

aunque sintamos la presencia del dolor

en nuestro camino,

porque sabemos que tú

eres un Dios de vida

y has vencido el dolor y la muerte.

Que las tensiones no nos acobarden,

ni nos ahoguen los conflictos

que puedan surgir entre nosotros;

porque contamos, en nuestra debilidad,

con la fuerza creadora y renovadora

de tu Espíritu entre nosotros.

Regala, Señor, a esta familia tuya,

una gran dosis de buen humor

para que sepa desdramatizar situaciones difíciles

y sonreír abiertamente a la vida.

Haznos expertos en deshacer nudos

y en romper cadenas,

en abrir surcos y en esparcir semillas;

en curar heridas

y en mantener viva la esperanza.

Y concédenos ser,

con nuestro comportamiento sencillo y cercano,

testigos y profetas de verdadera alegría

en un mundo abatido por la violencia y la tristeza.

 

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  LA COMUNIÓN FRATERNA
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Te doy gracias, Señor,

porque me permites entrar en comunión

con todos los hermanos y hermanas.

Guíanos tú, Padre, en este camino.

Pon en nuestra boca las palabras verdaderas.

Pon en nuestro corazón los sentimientos verdaderos.

Pon en nuestras manos y en nuestros cuerpos

los gestos y las acciones verdaderas.

No permitas que nada en nosotros sea artificial o forzado.

Haz crecer en nosotros la espontaneidad

y la verdad del servicio.

Haz que podamos ver cuanto hay en nosotros

de agresividad, de resistencia a los demás,

de desconfianza, de miedo.

Líbranos, Señor,

y esclarece en nosotros

todo lo que nos enfrenta a los otros.

Haznos caminar por el sendero de tu paz.

Danos tú, Señor, seguridad en nuestra debilidad.

Conforta nuestra fragilidad.

Reúne nuestros pensamientos

y sentimientos dispersos.

Reunifica y concentra nuestras energías

que vagan distraídas por mil temores,

por mil deseos, por mil miedos.

Recógenos a todos y todas en la unidad

en el centro de la unidad,

en ti,

Padre y Madre Dios de todas las personas.

 

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  PLEGARIA SILENCIOSA
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Permaneceré en silencio,

todo el tiempo que sea necesario,

a la espera de una palabra

que venga de Ti.

Sólo entonces

pronunciaré tu nombre.

No opinaré sobre Ti,

hasta que tu luz

no deslumbre mi espíritu.

Sólo entonces

hablaré de Ti.

Antes de trabajar la tierra,

antes de abrir los brazos,

dejaremos que el fuego de tu amor

imprima su ley en la palma de nuestras manos.

Sólo entonces

cambiaremos el mundo,

nos abrazaremos

y nuestras manos aplaudirán para Ti.

Que así sea!