.

ENCUENTRO CULINARIO

 EUTOPÍA-BALMES

 

Ir a contenido de la revista

EDITORIAL

Una mente y un corazón

evangelizados

COLABORACIONES

Pastoral colegial

Vida r.a la sombra de Pablo

Proyecto evang. en Soria

Departam. de acción social

Pa-madres toman la palabra

Fe y teatro

PÁGINA CENTRAL

Hacia una pastoral signific.

EXPERIENCIAS

Carta a los agen.de Pastoral

Fraternidad Betania

Historia de un profesor

Pastoral parroquial

Gracias

La otra realidad

TEMÁTICA LIBRE

Esposa, Madre y Fundadora

Madre Celestina Donati (III)

Las citas peligr. de Félix J.

Encuentro culinario

Tercer curso,aventura,éxito

Viaje al centro de la tierra

NOTICIAS COLEGIOS

Provincia de Aragón

Viceprovincia PR-NY

Vicariato Camerún

Barbastro

Peralta de la Sal

Alcañiz

Santo Tomás

Jaca

Logroño

Calasancio

Soria

Cristo Rey

Residencia Calasanz

Virgen de Pilar

Aratorés

Otras Noticias

 

El pasado martes, día 3 de junio, recibimos la visita de los alumnos y profesores del módulo de garantía social de cocina que se imparte en el colegio escolapio Balmes, ubicado en Barcelona.

Para nosotros, la preparación comenzó varios días antes ya que había que organizar la jornada para que fuese un éxito. El día transcurrió de la siguiente manera: primero hicimos una acogida donde, nada más llegar, se les invitó a un almuerzo preparado y servido por nuestros chicos. Después, llegó el momento de enseñar el centro, y no se hizo de una manera convencional. A algunos de nuestros chavales se les ocurrió una manera original de enseñar las instalaciones, haciendo distintas escenas de mimo en cada uno de los lugares del edificio cuya función tenían que adivinar nuestros invitados.

Pero aún estaba por llegar el centro de este encuentro, que era la preparación de la comida. Nuestros chicos empezaron a trabajar la tarde anterior preparando algunos de los platos que se iban a servir al día siguiente. Se decidió elaborar platos típicos del país de origen de cada uno de los chicos, desde arepas colombianas pasando por plátano frito con salami, plato dominicano, hasta las sardinas que hicieron nuestros chicos marroquíes. Pero no todo el trabajo se acabó la tarde anterior, ya que alguno de estos platos necesitaban su reposo en la cámara, con lo que al día siguiente, sin perder tiempo se pusieron manos a la obra y siguieron realizando los pasos necesarios para terminar estos platos.

A las doce, la cocina se hizo más grande de lo que creíamos porque acogió en algunos momentos a unos veinte chicos y chicas trabajando para realizar distintos platos. Todos los rincones de la cocina estaban ocupados con todos los chicos, cada uno encargado de realizar un plato o una función diferente. Hay que admirar la disciplina de nuestros invitados, que ya llevaban casi un año de formación, que nada más llegar, se repartieron las tareas y cada uno de ellos empezó a trabajar sin descanso hasta terminar la elaboración de los platos.

Y después de tanto trabajo llegó la hora de comer. Había tanta comida que parecía imposible que pudiésemos comerlo todo. Para que os hagáis una idea: nuestros chicos prepararon unos 8 platos de tipo tapa; y los chicos de Barcelona prepararon otros 4 platos, sin contar los dos postres, que prepararon uno cada uno de los grupos. No es de extrañar que al día siguiente varios de nuestros alumnos sufrieran indigestiones, ya que había que probarlo todo y todo tenía un aspecto buenísimo.

Después de la comida, se disfrutó de un partido de fútbol entre todos para poder bajar un poco toda la comida que se había disfrutado antes.

Debido al largo viaje que tenían que hacer los chicos que nos visitaron, la jornada acabó alrededor de las cinco de la tarde, momento en el que nos despedimos y volvimos al ritmo normal de trabajo que se lleva en el centro.

Fue un día agotador, lleno de emociones y de nervios porque todo saliese bien. Tanto los chicos de Balmes, como los nuestros se portaron muy bien y trabajaron mucho y muy duro para que todo saliese, y nunca mejor dicho, “a pedir de boca”.