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  HACIA UNA PASTORAL SIGNIFICATIVA

Crispín Megino Rillo, Sch. P.

   

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1.

Para activar un proyecto de Pastoral significativo en nuestras aulas, tal vez, convenga recurrir en primer lugar a cinco documentos significativos y de actualidad y analizar las ideas de fondo que en ellos se proponen.

 

1.1

El primero ya está alejado un poco en el tiempo y tenemos que remontarnos al año 2003 cuando FERE-CECA publicó un libro titulado “Significatividad Social de la Escuela Católica”. En el último apartado proponía las siguientes líneas de futuro:

  • La escuela católica tiene una gran historia y tradición.

  • Bien admitida en la sociedad por una inmensa mayoría: el pueblo entiende mejor que los políticos y los sindicatos de clase la libertad de enseñanza. Ambas son positivas, necesarias y complementarias y ambas necesitan autocrítica.

  • Aporta un alto nivel académico en una sociedad libre.

  • La escuela católica debe conservar y/o redescubrir sus signos de identidad: labor hacia dentro.

  • La escuela católica debe mejorar sus relaciones con la familia: - padres-profesores.

  • La escuela católica debe tener una presencia social más allá del aula.

  • Elementos complementarios: familia, escuela, tiempo libre.

2.

El segundo puede ser un documento de FERE-CECA de noviembre de 2007 titulado “Proyecto Educativo Común” que en la página 20 recoge un apartado titulado “nuestra opción como escuela católica con un mapa propio de interpretación de la vida” en el que traslada las siguientes ideas base:

Dentro de un cuadro común de referencia hablaremos de valores que:

 Configuran una identidad como escuela que se declara espacio y ambiente:

  • De enseñanza y de educación de calidad.

  • De propuesta de la fe, y que tiene su fundamento en el Evangelio de Jesús.

  • De diálogo entre la fe, la cultura y la vida.

  • De propuesta de un de proceso de vida.

Configuran una identidad como escuela católica:

  • Con un proyecto significativo y alternativo y con una visión de la cultura, de la ciencia, de la Historia y de la educación, basado en el proyecto evangélico de Jesús.

  • Que quiere llegar a ser una propuesta profética comprometida con la sociedad en general y, de manera especial con los más débiles; que ofrece una diversificación de procesos de apertura a la trascendencia y de educación en la fe.

Favorecen el desarrollo de su proyecto educativo evangelizador especificado en:

  • Un tipo de persona.

  • Un tipo de ciudadano y de sociedad.

  • Un tipo de creyente y de Iglesia.

3.

El tercer documento hace referencia a la carta del Papa de 29 de enero de 2008 sobre la Educación dirigida a la diócesis de Roma quien ante los problemas y dificultades de hoy día en el mundo educativo decía:

“¡No tengáis miedo! Todas estas dificultades, de hecho, no son insuperables. Son más bien, por así decir, la otra cara de la moneda de ese don grande y precioso que es nuestra libertad, con la responsabilidad que justamente implica”.

Y más adelante aportaba este otro pensamiento:

“De este modo, queridos amigos de Roma, llegamos al punto que quizá es el más delicado en la obra educativa: encontrar el equilibrio adecuado entre libertad y disciplina. Sin reglas de comportamiento y de vida, aplicadas día tras día en pequeñas cosas, no se forma el carácter y no se prepara para afrontar las pruebas que no faltarán en el futuro. La relación educativa es ante todo el encuentro entre dos libertades y la educación lograda es una formación al uso correcto de la libertad. A medida en que va creciendo el niño, se convierte en un adolescente y después un joven; tenemos que aceptar por tanto el riesgo de la libertad, permaneciendo siempre atentos a ayudar a los jóvenes a corregir ideas o decisiones equivocadas. Lo que nunca tenemos que hacer es apoyarle en los errores, fingir que no los vemos, o peor aún compartirlos, como si fueran las nuevas fronteras del progreso humano”.

4.

El cuarto documento hace referencia a la carta de la CEE que en abril de 2007 se dirigió a todas las comunidades educativas en un documento titulado  “LA ESCUELA CATÓLICA. OFERTA DE LA IGLESIA EN ESPAÑA PARA LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI” donde se presenta una  Propuesta de actuaciones futuras:

  1. Motivar y formar a los miembros de la comunidad educativa sobre los principios, valores y compromisos que conlleva la Persona y Mensaje de Jesucristo como centro y fuente del ideario propio de la escuela católica.

  2. Fomentar cursos de formación de los directivos y del profesorado con relación a su identidad cristiana y su responsabilidad en el desarrollo del ideario del colegio.

  3. Insertar, como elemento básico en la formación de los alumnos, la participación en la celebración de algunos sacramentos y otros actos comunitarios litúrgicos en coordinación con el ordinario diocesano.

  4. Dar a la clase de religión especial importancia como espacio formativo para que el saber religioso ocupe el lugar que le corresponde en la formación integral.

  5. Informar a los padres sobre la acción educativa del colegio y promover actividades para ayudarles a asumir sus responsabilidades en la educación de sus hijos.

  6. Promover la colaboración interinstitucional en todos los campos: en la formación teológico-pastoral de los profesores laicos, intercambio de experiencias pastorales y educativas, de gestión y viabilidad de los propios colegios.

  7. Estudiar y coordinar con la diócesis y parroquia respectiva las fórmulas posibles para la pervivencia de los centros católicos, con todo lo que implica su carácter propio.

  8. Cuidar la selección de los educadores laicos con criterios de adecuación a la identidad católica de nuestras escuelas.

  9. Participar en la elaboración y compromisos del proyecto de pastoral educativo de las diócesis, buscando cauces para una mayor colaboración con la pastoral educativa diocesana y motivando la comunión con los pastores.

  10. Fomentar la relación entre los centros educativos, las parroquias y las diócesis, para promover la coordinación del mejor servicio a la educación, favoreciendo la responsabilidad e inserción de las familias.

  11. Potenciar la acogida de personas de otras culturas en los centros católicos, desde la concepción del Proyecto Educativo basado en los valores universales del Evangelio.

  12. Fortalecer la titularidad de los centros católicos, facilitando la adopción de medidas que garanticen su continuidad como colegios católicos.

  13. Programar y coordinar acciones que faciliten la inserción social y educativa de los más necesitados.

5,

El quinto documento es un librito publicado en 2008  por la Editorial S.M. con el título “El acompañamiento pastoral a los adolescentes en la escuela” donde al decir de José Ramón Urbieta en la página 49 “Se trata de revivir un estilo pastoral en el que el educador, bajo el impulso del Espíritu, desempeña su misión acompañando personalmente a los adolescentes en su proceso de fe” y enumera las siguientes características de dicho acompañamiento:

  1. Tiene una finalidad evangelizadora.

  2. Tiene un carácter educativo.

  3. Es procesual.

  4. Es comunitario.

A su vez propone las siguientes finalidades del mismo.

  1. Búsqueda de la identidad personal como cristianos.

  2. Aceptación de uno mismo.

  3. Apasionarse por la vida.

  4. Crecer en la fe para tener vida.

  5. Vivencia personalizada del evangelio de Jesús.

Por fin propone desarrollar unos contenidos:

  1. Conocimiento de sí mismo.

  2. La maduración afectivo-sexual.

  3. Vivencia de la familia.

  4. Uso del tiempo.

  5. Uso de los bienes materiales.

  6. Las experiencias solidarias.

  7. Las relaciones interpersonales.

  8. Las crisis, los conflictos y los fracasos.

Y reproduce los siguientes versos de León Felipe:

Nadie fue ayer,

ni va hoy,

ni irá mañana hacia Dios

por este mismo camino

que yo voy.

Para cada hombre guarda

un rayo nuevo de luz el sol…

y un camino virgen Dios.

6.

A estos cinco documentos podemos unir las propuestas de Educación y Pastoral que se aprobaron en nuestro Capítulo Provincial de abril de 2007. Y con ello tenemos todos los elementos necesarios para hacer propuestas de pastoral escolar y extraescolar en nuestras obras que tengan consistencia para desarrollar entre todos los miembros de nuestras Comunidades Educativas. Teniendo en cuenta todos estos contenidos podemos diseñar unas líneas realistas de actuación para desarrollar alrededor de nuestras obras. Vayamos poco a poco.

7.

Hacia una Pastoral Escolar Significativa:

  7.1

Que nuestro  proyecto de Pastoral escolar incluya,

Un compromiso por los responsables de la Provincia para que, en la selección del profesorado y en la designación de cargos directivos del Centro, se tenga muy en cuenta su preparación pastoral y catequética, así como sus vivencias y prácticas cristianas, de modo que sean referentes y a la vez, se vean investidos de  autoridad moral ante el resto de estamentos de la Comunidad Educativa. Y desde esta propuesta se organicen los siguientes indicadores:

  1. Motivación-oración de la mañana que se realizará diariamente por el profesor que inicie la primera clase de la mañana, procurando que en la medida de lo posible coincida con el tutor.

  2. Calidad en las clases de ERE procurando que haya dos sesiones semanales por curso desde Infantil hasta Bachillerato y desarrolladas con la máxima profesionalidad por los profesores correspondientes.

  3. Oración continua-Celebraciones quincenales. Tanto la oración continua que se debe iniciar en Infantil y continuar hasta 6º de Primaria como las celebraciones que se iniciarán sistemáticamente en la ESO deberán ser, como mínimo, quincenales favoreciendo la participación, la creatividad y el uso de las NNTT para facilitar el contacto con Dios. La responsabilidad en esta tarea será compartida por los tutores y los agentes de pastoral que colaboren; es muy importante la colaboración de estos agentes que pueden ser muy bien madres o padres de familia.

  4. Grupos catequéticos: Primeras Comuniones, Confirmaciones...  Recuperar en nuestros Centros unas catequesis de Primeras Comuniones y Confirmaciones, independientemente de que la ceremonia la hagan en el Colegio o en la Parroquia, favorecería el clima pastoral del Centro y fortalecería la formación y preparación de los niños y jóvenes que accedan a estos sacramentos.

  5. Participar en estas campañas: Domund, Calasancia, Operación Kilo, Manos Unidas, Vocacional, Amigos del Mundo favoreciendo la participación de todos los agentes educativos: titulares, profesorado, padres, alumnos.

  6. Participar en todas las convivencias intercolegiales (2º, 3º y 4º de ESO) que irán precedidas de una convivencia colegial y de un seguimiento posterior de todos sus participantes. Y aquí, tal vez sea oportuno, orientar a los grupos de Laicos y Fraternidades hacia estas encomiendas pastorales. Debemos estudiar el tema del seguimiento de modo que se hable individualmente con los alumnos participantes y se proyecte con ellos alguna acción extraescolar o se integren en los grupos Calasanz, allí donde los haya y donde estemos convencidos de que son grupos de formación en ideas y vivencias cristianas.

  7. Que todas estas acciones se evalúen trimestralmente para ver cómo van evolucionando y cuáles conviene apoyar en un momento determinado para su revitalización.

  7.2

Pero también abriremos cauces complementarios en el lanzamiento y consolidación de los Grupos Calasanz; dichos grupos, organizados por edades después de las primeras Comuniones, deben desarrollar un plan serio de formación cristiana y calasancia. Pueden servir de base los materiales de Plan Catecumenal de los Salesianos que está en actualización constante y que ahora quieren desarrollar teniendo en cuenta el tema de las “Competencias Básicas”.

Las actividades de estos grupos serán reuniones semanales, convivencias trimestrales, salidas trimestrales, Convivencia de Navidad, Pascual y Campamento de verano. Ellos son los más indicados para activar la “ruta calasancia” con un tanto por ciento de “a pie” y otro tanto por ciento desplazados en vehículo aprovechando la voluntariedad de los propios padres. ¿Por qué no nos sentamos a hablar en serio de todo esto?.

Estos grupos suelen estar animados por voluntarios que deben ser adecuadamente organizados y formados para que desarrollen un trabajo serio, creativo, exigente y gratificador psicológica y pastoralmente. Habría que consensuar unos indicadores que sirvieran para que los miembros del grupo progresaran adecuadamente con unos “hitos” externos de pertenencia a los grupos y unos mínimos verificables a conseguir en ese sistema de progresión desde las primeras comuniones hasta su inserción en los grupos “Jaire”.

Habría que organizar para ellos un plan de formación y un acompañamiento personal y grupal por algún pastoralista o escolapio motivado que se desarrollase en cada Colegio donde hubiera grupos Calasanz y en conexión con un previsible y deseable plan provincial.

  7.3

Una pastoral significativa no puede prescindir del profesorado. Tanto el profesorado como los voluntarios de los grupos Calasanz precisan de una formación exigente y seria que incluya aspectos humanos, cristianos y calasancios y que se vaya desarrollando periódicamente y con una temática sistemática que incluya tiempo y responsables adecuados.

Formación:

  1. Cursos de Peralta y Roma.

Estos cursos que ya tienen una larga tradición en nuestra Provincia son necesarios como punto de partida pero debemos hacernos dos preguntas sobre ellos: 1ª por qué no hay un seguimiento del profesorado que acude a dichos cursos, ya sea individual o en grupos reducidos y 2ª por qué no buscamos la fórmula para que pasen por ellos todos los profesores y no solo los últimos contratados.

Para responder a estas dos preguntas conjuntamente, ¿por qué no programamos un curso cíclico de teología pastoral de base y calasancio para cada una de nuestras comunidades Educativas en sus lugares de origen, como hacemos, de vez en cuando, para cursos de formación del profesorado en la primera semana de julio, implicando a todo el profesorado de cada Centro y en cada Centro reivindicando la “competencia espiritual” uniéndola a las ocho propuestas por el MEC?. Por ejemplo en julio de 2010.

Tenemos las personas y disponemos de los tiempos y lugares adecuados. ¿Qué nos falta para dar un paso adelante?. Reflexionemos, pues del profesorado depende la urdimbre pastoral en nuestros Centros. Preparemos un equipo provincial formado de profesores escolapios y seglares de teología fundamental que preparen bien esa semana-cursillo y desde ahí marquen indicadores de la “competencia espiritual” para cada Etapa y lancen unos grupos de seguimiento sistemático con acciones, cuando menos, trimestrales de índole humana, cristiana y calasancia. Y en esta semana ofrezcamos como alternativa durante cuatro días intensivos, en régimen de internado, en Peralta, una profundización en dichos temas para profesores de los ocho colegios, en plan de “convivencia cristiana y calasancia”.

Se presentan a consideración dos alternativas de trabajo con la misma temática: una de 4 días intensivos en Peralta y otra de 8 días en los respectivos Colegios con otra organización.

  1. Formación Permanente en los Centros: siguiendo el material de la Congregación General en conexión con el Secretariado de Laicos. Debemos preguntarnos si no podemos hacer más de lo que hacemos con carácter general para todo el profesorado, pues tenemos gente acogedora, disponemos de tiempos oficiales y de recursos adecuados. Tal vez nos falte un tiempo de reflexión conjunta entre Congregación y Titulares para hacer un plan anual y/o bianual y así juntos superemos ciertos “peros” iniciales y ejercitemos un liderazgo dinamizador y claro, con metas concretas a conseguir en ciertos plazos de tiempo.

¿Por qué no aprovechamos los tiempos oficiales de actividades no lectivas para profundizar cíclicamente en algunas reuniones de carácter calasancio, además de las que vienen programándose desde el Secretariado de Laicos?. Estas reuniones nos servirían para profundizar en aspectos tratados en los cursos de Peralta-Roma y de seguimiento de ese posible curso de julio 2010. No obstante si cuajase la idea del curso intensivo en Julio 2010 podrían ralentizarse esta otra actividad para no ser redundantes. Cuestión, pues, a estudiar oportunamente.

 

  1. Grupos de oración y/o de misión compartida. Voluntarios.

  2. Grupos de discernimiento hacia la Fraternidad. Voluntarios.

  3. Entrevista anual con cada profesor y agente de pastoral implicado. También los adultos necesitamos acompañamiento; también los profesores necesitan diálogo sobre cuestiones importantes y los mismos agentes de pastoral; todos necesitamos orientación desde la “pedagogía y espiritualidad calasancia”.

En este apartado la Provincia y los titulares de los Centros tienen un gran cometido a ejercitar a la vez que una gran responsabilidad; más bien, el que todo esto funcione depende de su astucia y dedicación.

Un proyecto de pastoral combinando todos estos elementos daría calidad a nuestra acción pastoral y situaría a nuestros Colegios en el carisma calasancio y en el corazón de la Iglesia particular. Entonces, nuestra acción sería significativa.

  7.4

Todos los documentos anteriores y nuestra propia tradición escolapia insisten en el papel de la familia en toda esta tarea educativa y evangelizadora. Hemos de saber integrar a los padres en todos estos procesos educativos, pastorales y catequéticos de modo que vean que nos tomamos las cosas en serio y queremos hacer cosas significativas que ayuden a sus hijos a crecer como personas y como cristianos de modo que sean capaces de contribuir a construir ya un mundo más justo desde el hoy de sus vidas de niños, adolescentes y jóvenes.

8.

EQUIPOS DE ACCIÓN PASTORAL

Empecemos recordando aquel diálogo entre Abrahán y Yavhé a propósito del número de justos adecuado para evitar la destrucción de la ciudad de Lot. Se rebaja la petición hasta 10; ellos salvarían a todo el pueblo; y no los había; en realidad no había nada más que cuatro: Lot, su mujer y sus dos hijas. En nuestro caso, ¿habrá una docena que se comprometa a iniciar con seriedad la aplicación de un plan como éste?.

Si contamos a los miembros de la Congregación Provincial y a los Titulares de los Centros ya suman 13 personas comprometidas por responsabilidad jurídica en la aplicación y evaluación del posible Proyecto. Pongamos manos a la obra y concretemos las cosas.

Recordemos también aquellos otros textos de la Biblia del profeta Isaías donde podemos leer en el capítulo 62, 1: “Por amor de Sión yo no callaré y por Jerusalén no pararé…” y diré con el salmista “aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad” (Sal. 39,9). O aquellas otras amonestaciones de Jesús en el Evangelio sobre la sagacidad de los hijos de las tinieblas en contraposición a los hijos de la luz (Lucas 16,8).

Los labradores son pocos, pero el momento es apremiante y en sus manos está la toma de decisiones.

Para llevar adelante un plan como el diseñado que parece que aplicado sería significativo se necesitan personas convencidas de su urgencia y necesidad.

 

8.1

En primer lugar sería preciso un Equipo Provincial que coordinase todo el lanzamiento, aplicación, evaluación y revisión del Proyecto. ¿Debería ser la Congregación Provincial?. ¿Debería ser otro equipo, animado por la propia Congregación Provincial?. Cada uno podemos opinar una cosa; yo pondría en el corazón de la animación del Proyecto a la Congregación Provincial y ella debería ser capaz de animar dicho proyecto en todas sus vertientes. Es además su responsabilidad. Y este tema debería ocupar parte de sus reuniones semanales. Su misión fundamental sería tomar las decisiones pertinentes para que todo esto se pusiese en marcha en cada una de nuestras obras  de un modo coordinado, dotando a los distintos grupos de proyectos, personas e infraestructura adecuada.

  8.2

Desde la Congregación Provincial se debería animar la creación de otros Equipos Provinciales: uno alrededor del Secretariado de Pastoral, otro alrededor del Secretariado de Vocaciones, otro alrededor del Secretariado de Educación y otro alrededor del Secretariado de Laicos.

  8.3

Paralelamente vendrían los Equipos Locales que ejecutarían lo proveniente de los cuatro Secretariados anteriores hasta llegar a cada uno de los componentes de los distintos grupos de animación pastoral. La responsabilidad de la acción pastoral en cada uno de los lugares debería ser coordinada por la Comunidad con el Rector a la cabeza, ostentando la representación de la Entidad Titular de modo que tuviese autoridad jurídica y moral ante los otros responsables del Centro, ayudado por el equipo directivo de la obra. Aquí, también, su misión fundamental sería tomar decisiones para asegurar proyectos, personas e infraestructura adecuada en cada obra.

  8.4

Necesitamos el apoyo de arriba (Dios) y de los de arriba (Congregación Provincial, Titulares y Directores). Que los que tienen autoridad legal convoquen y juntos unos y otros mimemos un proyecto para que salga adelante y produzca frutos. Seguro que habrá colaboradores escolapios y laicos si se inicia un proceso serio y envolvente en cada una de nuestras obras, privilegiando de un modo claro y decidido el trabajo de pastoral escolar y extra-escolar.