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PASTORAL PARROQUIAL Enrique Abad |
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Nuestro
santo Padre tuvo un sueño: una formación integral que consiga que
Las parroquias constituyen, en la Iglesia a la que pertenecemos, la unidad básica dentro de su organización. Y nuestros alumnos, aunque en ocasiones no lo sepan, pertenecen a una. Las más de las veces, nuestro celo pastoral puede hacer que nos olvidemos que compartimos tarea con otras instituciones o que sólo nosotros podemos formar espiritualmente a los chavales. Nada más lejos de la realidad. Todos, parroquias y colegios, colaboramos en una misma tarea. Ante esta realidad sólo nos queda una salida, la cooperación y coordinación. El otro día dando un paseo, me encontré con un sacerdote diocesano que contaba asombrado la colaboración existente entre el colegio en el que desarrollo mi labor docente y pastoral, y la parroquia a la que pertenece y en la que también colaboro. Me llamó poderosamente la atención, y creo que el comentario estaba justificado, cuando la experiencia que me transmitía es que hay muchos colegios que prefieren permanecer como reinos de taifas. Muchas veces esta cooperación pasa sólo por informar de aquellas actividades que llevamos a cabo, otras por solicitar ayuda, otras por participar en la vida de la parroquia, invitar…
Aunque la
distribución de alumnos que nos hace la Administración educativa no
La relación con la parroquia puede constituir para nuestros colegios un punto de encuentro con instituciones diocesanas de las que necesitamos, en ocasiones, más de lo que podemos llegar a pensar; nos ponen en contacto con delegaciones de catequesis, de pastoral juvenil, de enseñanza… en las que podemos encontrar materiales, formación, encuentros, además de una ayuda adecuada en cientos de aspectos concretos. Hace un par de años tuvimos una experiencia que demostró hasta dónde podemos llegar con esta colaboración, la celebración del año jubilar calasancio fue motivo, punto de encuentro y puente entre nuestros colegios y las diócesis aragonesas. Uno de los libros de Religión comienza con un tema que se titula “No somos islas” y creo que esta es la idea que debe regir las relaciones de nuestros colegios y obras con las parroquias y diócesis a las que pertenecen. |