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E D I T O R I A L Nuestras Misiones “¿DEPENDENCIA DE QUIÉN? ¿QUIÉN DEPENDE DE QUIÉN?” Javier Negro, Sch. P. |
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.Octubre, mes del DOMUND.
Nada mejor que nuestra contribución
Desde entonces podemos decir que nuestra presencia escolapia ahí y en otras diócesis cameruneses (Yaoundé, Kumbo, Bafoussam y Bafia) han sido agentes de desarrollo en todos los sentidos (educativo, social, eclesial y escolapio). El Alcalde de Bamenda-III reconoció, agradeció y aplaudió hace dos años públicamente nuestra presencia con estas palabras: “Desde que Uds. Están aquí, este pueblo ha cambiado a bien en todos los sentidos”.
En la reciente encíclica de
Benedicto XVI Caritas in Veritate,
se afirma esta realidad hermosa: “Decir que el
desarrollo es vocación
Y de esa presencia agente de desarrollo integral estamos recibiendo mucho: hermanos religiosos, vocaciones, alegría, vida, esperanza, futuro, sentido a nuestra misión y carisma, bendición palpable de Dios, razón de ser de muchos de nuestros esfuerzos y dedicación de energías en todos los sentidos.
Damos y recibimos. No
podemos decir que nuestras obras del Sur dependan integralmente de las
nuestras del Norte; económicamente sí, pero vitalmente no; damos vida y
recibimos vida, seguramente más de la que damos. Nuestras Constituciones
no marcan la
Podemos acudir de nuevo a la encíclica papal citada, que ilumina muy bien esta realidad y que os invito a contemplar y leer con mirada calasancia y escolapia: “Hoy las posibilidades de interacción entre las culturas han aumentado notablemente, dando lugar a nuevas perspectivas de diálogo intercultural, un diálogo que, para ser eficaz, ha de tener como punto de partida una toma de conciencia de la identidad específica de los diversos interlocutores. Pero no se ha de olvidar que la progresiva mercantilización de los intercambios culturales aumenta hoy un doble riesgo” (n.26). Este doble riesgo lo reduce a un eclecticismo cultural acrítico y a la rebaja de la cultura homologando los comportamientos y estilos de vida. Hoy, siglo de la globalización por excelencia, la Iglesia, la Escuela Pía es el ámbito de globalización bueno, iluminado por el Amor de la Verdad (Caritas in Veritate), donde no tiene cabida ni el paternalismo ni la independencia, sí la autonomía respetuosa y germen del gozo de vivir en un mundo nuevo, amado de Dios. |