|
. |
|
|
I.
SÍNTOMAS DE DESILUSIÓN EN LA COMUNIDAD
|
Uno, en una reunión comunitaria mensual,
sería óptimo para comenzar. |
Pasos a seguir:
| I |
Leo detenidamente la lista
de síntomas, consciente de lo que cada uno suscita en mí. |
| II |
Escojo dos o tres síntomas
que provocan en mi interior reacciones fuertes. |
| III |
Escribo brevemente esa o
esas reacciones que provocan cada una dentro de mí. |
| IV |
Comparto lo que he escrito
a los hermanos de mi comunidad: sin juzgarme ni juzgar a los
demás, simplemente expreso lo que hay dentro de mí, en clima de
paz interior y con la confianza de que voy a ser aceptado tal como
soy. |
| V |
Cada uno y todos escuchan a
quien comparte, sin juzgarlo; sólo, en todo caso, pidiendo
aclaración si algo no he entendido bien, o para ayudarle a
expresar su interior. |
| VI |
Es deseable que compartan
todos. Luego, al final, se comparte entre todos, en libertad y
construcción fraterna, la reacción que se ha producido en cada
uno al escuchar a los demás. |
Síntomas de desilusión
comunitaria:
| 1 |
Tristeza en nuestra
comunidad. |
| 2 |
Sentimiento de desilusión
y vacío. |
| 3 |
Falta de interés en las
cosas del otro. |
| 4 |
falta de diálogo y de
comunicación profunda. |
| 5 |
Desinterés en las
actividades comunitarias. |
| 6 |
Más confianza en
terceras personas que no son de la comunidad. |
| 7 |
Falta de delicadeza y
de detalles y pequeñas atenciones. |
| 8 |
Sentimiento de soledad e
incomprensión frecuentes. |
| 9 |
Frecuente malhumor y
tensión. |
| 10 |
Frecuentes
discusiones en reuniones. |
| 11 |
Ponerse en ridículo
unos a otros. |
| 12 |
Vida superficial y de
continuos escapes (TV, prensa, amigos, bebida, ocio,…). |
| 13 |
Vida de egoísmo,
encerrados en nosotros solos, individualistas. |
| 14 |
Falta de entusiasmo y fe en
nuestra vida y proyecto común (interno y externo) , |
| 15 |
Sentimientos frecuentes de
inseguridad y de temor o miedos. |
| 16 |
Falta de confianza en
nosotros mismos (autoestima comunitaria baja). |
| 17 |
Insultos, groserías,
sarcasmos, rumorología. |
| 18 |
Vida espiritual de baja
intensidad, individualista, oración comunitaria pobre, sin
preparación, rutinaria. |
| 19 |
Actividades personales
individualistas no compartidas y que causan conflicto en
comunidad. |
| 20 |
Evasión personal en
situaciones que necesitan la atención y aportación de todos
(atención a los mayores y enfermos, gestión de la casa, al hacer
la programación de vida comunitaria, los presupuestos de la
comunidad y de la Obra, los actos comunes…). |
| 21 |
Desinterés en la lectura
de los documentos, informaciones y publicaciones de la Orden, de
la Provincia, de la Iglesia. |
| 22 |
No participar en descansos
y salidas o fiestas. |
| 23 |
Desinterés en el cultivo y
formación propios (formación permanente). |
| 24 |
Otros. |
|
|
.
II.
¿CÓMO ME PERCIBO EN MI COMUNIDAD Y CÓMO LA PERCIBO YO?
Pasos a seguir:
| I |
Señalar con una X tu
respuesta. |
| II |
Cada uno comparte sus
resultados a los demás. |
| III |
Entre todos se comparten
las reacciones interiores suscitadas en el punto anterior, en un
clima de diálogo verdadero, de fraternidad y de escucha mutua
empática. |
| EN
ESTA COMUNIDAD YO ... |
Rara
vez |
Algunas
veces |
Frecuente-
mente |
General-
mente |
Siempre
o casi
siempre |
| 1 |
Puedo expresar sentimientos de
cercanía y afecto |
|
|
|
|
|
| 2 |
Puedo expresar sentimientos de
enfado |
|
|
|
|
|
| 3 |
Me cuesta admitir ideas
diferentes a las mías |
|
|
|
|
|
| 4 |
Disfruto con que los demás me
conozcan |
|
|
|
|
|
| 5 |
Cultivo mucho la imagen que
presento |
|
|
|
|
|
| 6 |
Me siento libre para expresarme y
actuar |
|
|
|
|
|
| 7 |
Me relaciono sólo con unos pocos
de la comunidad |
|
|
|
|
|
| 8 |
Me muestro distinto de lo que soy |
|
|
|
|
|
| 9 |
Me siento incómodo e inseguro de
mí mismo |
|
|
|
|
|
| 10 |
Soy consciente de cómo me ven
los demás |
|
|
|
|
|
| 11 |
Tengo la impresión de que no
cuento casi nada |
|
|
|
|
|
| 12 |
Tengo la impresión de ser
valorado |
|
|
|
|
|
| 13 |
Tengo la impresión de no
pertenecer a la comunidad |
|
|
|
|
|
| 14 |
Me cuesta escuchar a los demás |
|
|
|
|
|
| 15 |
Creo que no conocéis nada de mi
interior |
|
|
|
|
|
| 16 |
Me encuentro muy a gusto entre
vosotros |
|
|
|
|
|
| 17 |
Hay temas que nunca me atrevo a
compartir con vosotros, como… |
|
|
|
|
|
| 18 |
Me siento más como un trabajador
que como familia |
|
|
|
|
|
| 19 |
Soy feliz viviendo con vosotros |
|
|
|
|
|
| 20 |
Os acepto y acojo como sois |
|
|
|
|
|
| 21 |
Me veo aceptado tal como soy |
|
|
|
|
|
| 22 |
Experimento a Dios entre nosotros |
|
|
|
|
|
.
III.
ACTITUDES PARA CONSTRUIR FRATERNIDAD
Pasos a seguir:
| I |
Leer despacio, en voz alta, en
reunión comunitaria, los siguientes puntos |
| II |
Comentar entre todos: qué punto
vivimos mejor, cuál peor, cuál hemos de trabajar mas, etc. |
|
............................................................................................................. |
| 1 |
Siéntete responsable de tu comunidad, de
todos y cada uno de los miembros y sirve; pues en la comunidad religiosa
todos estamos para servir. Sirve aunque tus compañeros de comunidad sean
a veces comodones. |
| 2 |
Respeta a las personas, aunque éstas tengan sus
taras, poca cultura…, sin intentar jamás manipularlas para tus fines
personales o institucionales. El respeto sincero y profundo hacia la
persona de los otros miembros de la comunidad es una actitud fundamental
de cara al proceso de crecimiento y maduración de la misma. |
| 3 |
Acepta a
los miembros de la comunidad como son, sin intentar que sean como te
gustaría que fuesen. Todos tienen derecho, como tú a ser ellos mismos, a
ser “diferentes”. Y tienen, a su pesar, taras como tú, de las que no
es fácil desprenderse. No olvides que tenemos frecuentemente la
tentación de hacer a los otros “a nuestra imagen y semejanza” o a la
medida de mi ideal personal. |
| 4 |
Alaba con naturalidad las cualidades de
tus compañeros de comunidad y celebra sus aciertos y éxitos, tanto en su
presencia como en su ausencia. Haz de esa alabanza y celebración objeto
de oración gozosa ante Dios Padre a todos los miembros del grupo. Esta
actitud positiva da cohesión a la comunidad y la fortalece notablemente.
Es contrario a esta actitud competir, envidiar, sobresalir, dominar. |
| 5 |
Cultiva la educación en las relaciones comunitarias con sencillez y
naturalidad. Pide las cosas por favor, no con imperativos. Si haces algo
mal, solicita perdón y rectifica en lo posible. Agradece a los demás sus
pequeñas o grandes atenciones contigo o con la comunidad y trata tú de
tenerlas mayores con todos. |
| 6 |
Acoge, estimula, ayuda, sonríe, defiende,
aplaude, alienta, gratifica… a los miembros de tu comunidad. Esto
influye siempre positivamente en la convivencia, en el trabajo común y
fortalece los vínculos internos de la comunidad religiosa. Y no olvides
que la corrección fraterna nunca debe brotar como un desahogo o como una
reacción de la cólera o de la molestia personal. Ésta únicamente tiene
sentido como expresión de amor al otro y debe hacerse en un ambiente de
confianza y de paz interior. |
| 7 |
Sé tú mismo diáfano, veraz, auténtico,
consecuente… No te permitas la doblez, la falsedad, la mentira, las
máscaras, la doble cara, los dobles mensajes en la comunicación… La
convivencia verdaderamente humana – y más la propia de una comunidad
religiosa – se edifica sólo por y sobre la verdad y desde la
sinceridad. |
| 8 |
Vive las alegrías y tristezas del grupo y de sus miembros
como tuyas. Haz tuyos sus problemas y preocupaciones. Gózate de los
triunfos de la comunidad y de sus integrantes como de los tuyos. Todas las
personas son sensibles a esta instructiva actitud de solidaridad. |
| 9 |
Procura amar y servir a fondo perdido, sin pasar facturas, ni cobrar
comisiones, sin exigir respuestas, lejos de una actitud mercantilista. Si
algo no puede nunca ser objeto de negocio es la amistad, el servicio, el
amor. Ama lealmente; el amor leal es el que se ofrece en libertad a
alguien, aun a sabiendas de la posibilidad, incluso certeza, de no ser
correspondido. Nunca te coloques en el centro de tu comunidad. Éste no es
el sitio del que sirve. |
| 10 |
Acepta y ama a las personas de tu comunidad
por ellas mismas, nunca por el provecho que puedan reportarte. Interesarse
continuamente y con sinceridad por los miembros de la comunidad, aunque en
ocasiones no se interesen por ti o tus cosas, hace provechosa y alegre la
convivencia y vivifica al grupo; y desde luego es una actitud que
construye comunidad. |
| 11 |
Esfuérzate en comprender, perdonar y olvidar los
roces, malentendidos y conflictos que se producen en el grupo; es normal
que existan. Lo peor es guardarlos dentro, “rumiarlos”, darles
vueltas, aumentar su importancia…: esto sí que es funesto para la
comunidad y para ti. La incomprensión secan las fuentes del dinamismo y
de la alegría comunitaria. El diálogo sobre los roces sana, aunque a
veces duela. Y el perdón es el único que sana las heridas. |
| 12 |
Sin un
sentido del humor que nos impida tomar demasiado en serio nuestras
pequeñeces, no seremos capaces de crear comunidades sanas que signifiquen
un aporte a la fraternidad en nuestra Iglesia y sociedad. |
| 13 |
Vive unido
a tu comunidad desde dentro, desde el corazón y no desde la epidermis de
un mismo lugar, una misma tarea, unas normas comunes, una simple
convivencia, unos mismos superiores, unos mismos documentos… |
| 14 |
Cultiva la alegría,
el optimismo y la actitud positiva, desde la fe, ante todo y sobre todo,
en la dificultad. Así cooperas al bienestar de la comunidad que necesita
del gozo compartido, del sentido festivo de la fiesta, de la celebración
del perdón, y de la convivencia humana constructiva. |
| 15 |
No critiques
jamás el comportamiento de tus hermanos, y más a la espalda. No airees
sus defectos ni los fomentes. Recuerda: “el que esté sin pecado que
tire la primera piedra…” El hermano jamás es un rival ni un enemigo,
sino un don de Dios en tu vida. Ante comportamientos incomprensibles para
ti, pregúntate más bien por la historia que subyace en tu hermano
detrás de ese comportamiento que a ti te parece incomprensible. |
| 16 |
Si
ves muchos defectos en tu hermano de comunidad, pregúntate cuánto le
quieres porque sólo los que aman son los que llegan a ver lo positivo que
hay en todas las personas. |
| 17 |
Expresa tu fe en la comunidad con
naturalidad, sencillez y espontaneidad. Ora y ayuda a que rece la
comunidad. Una comunidad que no ora se vanaliza y pierde identidad. |
| 18 |
Trabaja para que tu comunidad no sea un coto cerrado ni un grupo
narcisista, sin conexión con otras comunidades y grupos cristianos.
Cultiva la apertura, la universalidad y colabora para que la comunidad se
esfuerce por vivir con estilo verdaderamente eclesial y se inserte entre
los hombres para servirles el Reino de Jesús. |
| 19 |
Arrima el hombro a las
cargas de los otros. Toda carga compartida siempre es más llevadera. No
te dejes llevar por la envidia y la ruindad de corazón en el trato con
los hermanos. Ni te jactes ni te engrías. No seas grosero ni busques lo
tuyo. No te exasperes, ni lleves cuentas del mal. Disculpa siempre. El
amor no falla nunca (1 Cor.13,4-8). |
| 20 |
Añado alguno que creo falta. |
|